Los poetas Fernando Sabido Sánchez, Mariano Rivera Cross, Carlos Guerrero, Domingo Faílde y Dolors Alberola en Jerez de La Frontera (Cádiz), Primavera 2013

lunes, 1 de abril de 2013

1552.- HIGINIO CAPOTE PORRÚA




HIGINIO CAPOTE PORRÚA
(Arcos de la Frontera, Cádiz 1904 - Sevilla, 1954)
Poeta, pintor y ensayista, miembro de la Generación del 27 nacido en 1.904. Cursó los estudios universitarios de Derecho y Filosofía y Letras en Sevilla. Asistió a las clases de Pedro Salinas, quien entonces ejercía de catedrático de Literatura en la Facultad de Derecho, así como a las tertulias literarias que éste organizaba en su casa (a las que también asistían Luis Cernuda y R. Murube con quienes entabló amistad), posteriormente se relacionó y mantuvo estrecha amistad con otros poetas de dicha generación como Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Adriano del Valle, Ramón Carande y otros eméritos profesores y catedráticos de su época. Sin duda aquellas reuniones y charlas en casa de Pedro salinas contribuyeron a fraguar su carácter de hombre moderno e inquieto, a abrir su mente a ese nuevo mundo que nacía en Europa en los años veinte; su sensibilidad de artista y literato no dejó pasar por alto a la nueva estética de las vanguardias, al cubismo y al surrealismo que irrumpían como brotes incontenibles en su pincelada de traza sensiblemente impresionista. Publicó numerosos ensayos literarios en las Revistas Archivo Hispalense y Estudios Americanos, aunque mantuvo inédita casi toda su creación poética. Murió en Sevilla a los 49 años de edad, en 1.954.




POEMA

Ensueño de taza. Gerifalte de papel
Que levanta su vuelo en el filo del aire.
El lirio desmayó tras la arcada de piedra.
Tras la arcada de nieblas está el caballo blanco.
Caballo blanco. Whisky.
Amargor de la mirada última
Sin reloj que la corte en el día de asueto...
¡Qué dulce caminar por las dos carreteras
Acunando el dulzor tras el cristal del auto!
El árbol de la ciencia se secó sin que diera
Para tu voz sedienta el pulque y el jengibre,
¿Y aquel día que fue, que no será? ¡Yacía
En su caja de menta bajo la luz sin luz!
A la sombra del aire, a la sombra del agua
Que cantaba en el vaso su canto sin palabras.





DÉCIMA

Cansado. Sobre el papel
La mano traza su signo
Que no entiende. Ya el benigno
Instante pasó. Cruel
El tiempo, le niega aquel
Dulce parar de su rueda
Que acarició con voz queda
El alma. Un cuerpo rendido
Yace, esclavo del mentido
Encanto que su ser veda.





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