Los poetas Fernando Sabido Sánchez, Mariano Rivera Cross, Carlos Guerrero, Domingo Faílde y Dolors Alberola en Jerez de La Frontera (Cádiz), Primavera 2013

jueves, 17 de noviembre de 2011

1015.- JOSÉ MARÍA PÉREZ SÁNCHEZ (JM. PERSÁNCH)



José Mª Pérez Sánchez (JM. Persánch) es Licenciado en Filologías Inglesa e Hispánica por la Universidad de Cádiz; fue International Student en 2005-06 en the University of Birmingham (UK) y en 2006-07 fue Spanish Teaching Assistant e International Student simultáneamente en Amherst College (USA, MA.); comenzó su Doctorado en Estudios Hispánicos en el Bienio 2004-2006 en la Universidad de Cádiz, en el que registró y entregó su trabajo de investigación (previo a la tesis doctoral) en el Departamento de Historia de América, bajo el nombre de "La Creación del Latino en la Sociedad Norteamericana a través del Cine: Sus Estereotipos y Memoria Colectiva" (2006), su área de investigación de Tesis Doctoral es interdisciplinar. Tiene interés en Estudios Culturales, Estudios Fílmicos, Sociología e identidades comparadas, Lengua y literatura, lingüística y el andaluz, entre otros temas.

Profesor EFL en Southbourne School of English (Bournemouth, UK), Director Fundador del Grupo Literario Palabras Indiscretas , Cónsul de la provincia de Cádiz de Poetas del Mundo, Editor de la Revista Literaria Palabras Indiscretas (RLPI) y colaborador responsable de la secciones de Estudios Hispánicos y Creación Literaria en la Revista digital de humanidades Sarasuati. Recientemente miembro de la Z.E.A. y nombrado Asesor de Folklore Multicultural de la Asociación Cultural TodosNas.





Una obsesión

Ahora los cuatro ya nos convertimos en una misma cosa,
ayer dialogué por el camino con Neruda, Cernuda y Alberti,
y me contaron cómo iba a ser mi vida lejos de aquí,
cuando no sintiera tus manos en mi pecho,
y mirara desconcertado al cielo buscándote con despecho.
Mi obsesión es una pregunta,
es una impía amargura,
tan furtiva como dura,
que en nubes y olas se barrunta.
Mi obsesión son tus ojos ocultos en la penumbra,
mi secreto tus labios y mi deseo tu respuesta.
Mi obsesión es tener que meter los recuerdos en una maleta,
y partir una vez más al ver el alba caer en trizas desecha,
y mi llanto perder de vista la playa en la que depositaste tu alma.
Mi obsesión es una pregunta,
es un delirio,
una pena,
un dolor,
y todo lo contrario,
es un deseo,
un sobrepeso
y un desprecio,
por perderme de nuevo en tus brazos,
es un placer,
una pesadilla,
todo junto como luna y neblina,
mi obsesión eres tú
y todo lo contrario,
mi obsesión soy yo
cuando no te extraño.

Acuarela de pensamientos (2009)




Tu Nombre

Esta noche, las palabras acuden a mis labios perezosos,
que tímidas se deslizan sin ánimo por ellos,
no devoran el silencio con su júbilo asiduo,
pues a penas les llega el aire para lanzarse al vacio;
y he de reconocerte que me he asustado, y
he de confesarte que ese miedo me ha perturbado,
al ver como la noche salta por mi ventana para arrebatármelas.
Esta noche trataron de secuestrar mi hache y mi jota, y además
me amenazaron con dejarme sin acentos, mas yo
sólo tengo miedo a que me roben palabras enteras,
como tu nombre, y con ello tus recuerdos ante la incapacidad de nombrarte.
Esta noche, por ti lo haré:
descender a los infiernos de Dante, es un ejercicio amoroso
que los viejos del lugar recuerdan bien; ya hace tiempo que nadie
rompe los límites de la realidad, para provocar tal viaje hacia las entrañas
del deseo, ni siquiera cuando escaleras abajo se vislumbra un amor
sublime, a cambio de un sorbo de alma limpia.
Los tiempos cambian y con ello nuestros infiernos,
hoy las palabras se convierten en actos de fe, y la fe en desafío del ayer;
Si cuando mires hacia allá, por casualidad aún sigo sentado en un resquicio,
piensa que lo lograron, y que ahora estoy esperando que me devuelvan
tu nombre.

Acuarela de pensamientos (2009)




Suspiros

Un suspiro es tantas cosas:
amor, hartazgo, pesadumbre, gozo, risa y llanto...
un suspiro es la vida misma,
y entre suspiro y suspiro,
más amor, hartazgo, pesadumbre, gozo, risa y llanto;
Un suspiro es el aire despidiéndose de tus labios
y, entre suspiro y suspiro,
dejar que el alma se escape por la boca.
Un suspiro es pensamiento hecho aire,
aire hecho sentimiento, y sentimiento hecho sonido.
Un suspiro es tantas cosas,
como colores imposibles y dulces mariposas,
y regalar por igual lágrimas y rosas;
un suspiro es un poema hecho tinta,
para recitar a mujeres hermosas.
Un suspiro fue lo primero que mi madre me regaló al parirme,
y, entre suspiro y suspiro,
más allá de la muerte,
sé que seguirá conmigo,
aunque un suspiro
sólo sea un suspiro.

Acuarela de pensamientos (2009)




GADITANO PRISIONERO

Pinta una sonrisa en tu rostro,
aún juvenil e inexperto,
que tocarás las puertas del cielo,
aún tan verdadero y cierto;
yo a cambio tristemente postro
una mirada perdida en mi rostro,
para que se disipe con tus pechos
una vez agache mi vista de estos techos,
tan grises y desgastados como el silencio,
tan tristes y deshojados como el desierto,
de los cielos de Inglaterra
tras los que se oculta mi tierra.

A ti, niña gaditana,
la más bonita y la más hermosa,
de orillas tiernas y piel de rosa,
a ti, niña gaditana,
te saben los besos a gloria,
y de vez en cuando los regalas gustosa;
a ti, que sabes que mi corazón es tu casa
y tiene sus puertas abiertas,
que ya entra el levante
y me vuelve loco, loco con arte
y ciego por amarte.




Dibuja una sonrisa sencilla, que me haga
olvidar las miserias de Cádiz y sus gobernantes,
los culpables de que hoy me apellide emigrante,
para que al verla recuerde, por qué soy como soy
y no hay nadie que pueda amargarme, hoy,
que el paraíso lleva tu nombre,
y eso ya es imborrable,
que el paraíso lleva tu nombre,
y eso ya es indudable;
háblame con tus manos
cuando tengas la voz herida,
pero no me castigues con tu silencio
que no fue idea mía mi partida,
que yo te regalaré letras por febrero
para que otros entiendan cuanto te quiero,
que está de más decir que por ti me muero,
no como esos bastardos derrotistas agoreros,
sino como el hombre que de mi hiciste e hicieron,
gaditano prisionero.





Sueños de una vida

De niño soñé con la vida,
como si el tiempo no tuviera donde ir,
abracé su recuerdo frente a un espejo añejo
que aún me devolvía el eco de tu risa,
envuelto entre ensoñaciones y osadía,
hasta que la noche cedía a la tenue luz del día,
y yo, reposado en tus sombras quietas yacía,
ensoñando una vida de ilusiones en rebeldía
mientras tu nombre te repetía,
pintando los amaneceres con el color de tus ojos
mientras en hombre me convertía.
De niño también soñé con la muerte,
como si el tiempo no me quisiera hacer esperar más
para volver a verte,
como si detuviera el segundero de tanto quererte,
como si el tiempo no quisiera verter más
lagrimas que de vuelta pretenden traerte,
ensoñando una vida pasada de ilusiones en rebeldía
mientras tu nombre aún repetía,
despojándome de sentimientos en pura anarquía
mientras tu piel con mis manos recorría,
para acabar reencontrando en el amanecer el color de tus ojos.
Ahora ya soñé que no volveré a soñar,
porque mis sueños, sueños fueron y ya no son,
porque mis sueños ya partieron
para despertar un día en tu corazón.

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