Los poetas Fernando Sabido Sánchez, Mariano Rivera Cross, Carlos Guerrero, Domingo Faílde y Dolors Alberola en Jerez de La Frontera (Cádiz), Primavera 2013

viernes, 30 de marzo de 2012

1140.- RAFAEL SÁNCHEZ SEGURA


RAFAEL SÁNCHEZ SEGURA nació en la ciudad de Almería el 8 de diciembre de 1926. Después de una vida ciertamente difícil, en la que él jamás abdicó de su afán por una justicia social, digna y necesaria, y tras muchos avatares de emigraciones, de salarios injustos, de soportar los muchos guantazos que da la vida, se vino a residir a Sevilla en el año 1951. Hombre apasionado, bohemio, y gran defensor de los derechos del hombre, de la clase humana, publicó su primer libro, titulado "Guijarros del camino" en 1970. En el año 1971 formó parte de una antología poética editada en Córdoba. En 1973 publicó "Sueños de doma y cuneta", y en 1977, en la colección Guernica de la editorial ZERO, editó "Poesía de obreros autodidactas". Ha sido ponente en el Primer Congreso de Escritores, celebrado en Almería el año 1979. Su palabra ha llegado a las universidades, a los centros culturales y a las propias asociaciones de vecinos. Es, además, un excelente pintor, ha colaborado en películas y ha cantado flamenco con el nombre artístico de Rafael Alcazaba.




A LA VIDA


Quiero poner el pie,
en el peldaño
de tu balcón florido,
y besar el ocre de tus tejas
en la cumbre nevada de mis sienes,
donde pongo de ofrenda mi palabra
y el tic nervioso de mi mente altiva,
pescadora en el mar de los luceros
con este hilo verde de mis venas.












INQUIETUD


Quiero colgar mi tierra
de la lengua del mundo,
de la monstruosidad del luto,
de la terrible posesión del viento
como freno a la mentira lapidaria.


Mi tierra siempre ha sido una paloma,
a veces con ortigas en las patas
pero siempre paloma.


Yo tengo un caracol
en la garganta,
donde me cabe el mundo con paciencia.


Mi Tobi siempre ladra,
cuando cualquier poema
me sale arrodillado.


Me inquietan los suburbios
y arrastro mis raíces por los charcos,
como si fueran mares,
y yo fuera un gigante en las estrellas,
tratando detener al cieno.


Almería me sabe a cadeneta
a pleita y a salitre.


"Esparteñas"








A MI COMPAÑERA
ÁNGELES BLANCO ÁLVAREZ


Fue tu muerte como una almendra amarga
que vive su aspereza en mis tejidos.


Luna parida,
maldiciendo la vida en su holocausto.


El cáncer dominador del tiempo
se aferró a tus tejidos,
como se aferra el viento a la arboleda.


Ante el dolor:
¡Cuánto se quiere y sufre!
¡con qué rabia se muerde la impotencia!


¡Cuánto nos perdonamos
anidando el olvido en las pupilas,
cara a cara como el Sol a la Luna!


¡Qué abrazo me pediste aquel día!


¡Qué "Te quiero" dijiste lentamente!


¡Qué patada le dimos a tu cáncer!


En el aire flotaron
tus deseos de rosa marchitada,
que yo grababa fiel en mi conciencia.


Tu casa seguirá siendo tu casa,
y tu cama tu cama,
y tus macetas seguirán en flor,
y tu nicho será una primavera
donde cada Domingo pongo un beso.


Las lenguas maltratadas por la histeria
sellaron en mi pecho su veneno,
y está su cicatriz por mis membranas.


¡No sufriré jamás un dolor tan agudo!


Pido poder seguir tan sólo como estoy
en esta noche de tu ausencia larga,
y me espanto de ver lo que te quiero
junto a este nudo de mi centro triste,
hasta que al fin te olvide con mi muerte.


"Poemas sueltos"








TAPIA


La Historia está preñada
de tapias y mojones,
y nosotros soñamos campo abierto.


Hay tapias
que a los ojos de los niños
se surten de cipreses,
teñidos de amapolas grises
en gritos de mil padres destrozados.


Las tapias carceleras
puro cemento y hierro,
tiene puesto un pellizco en cada mama
y tañen su gemido en los ocasos.


Hay una pirueta,
donde la desesperación se espina
porque le ponen tapias al cortijo,
al camino y al habla,
al grito y a la vista,
y al arado como se encauza el agua.


Yo tengo una piqueta
donde la desesperación se estira.


Ponerle un madroñal a mi caballo blanco,
que yo quiero saltar sobre la furia
para que besen otros el sendero
donde podamos detener al viento.


Yo declamo,
respiro y vocifero,
y lidio la tristeza,
y le beso la frente al optimismo,
y me pongo un clavel en la solapa
con el luto de los que ya murieron.


"Del sudor y del viento"




http://desdemitorrecobalto.blogspot.com.es/

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