
JUAN CARLOS MORALES RODRÍGUEZ (Córdoba)
Por Álvaro Morales Rodríguez
No pretendo que se tomen mis palabras en este prólogo como apologías del corazón engreído de un hermano menor, sino como una valoración ecuánime del mérito poético de Juan Carlos Morales Rodríguez, como el juicio que otro escritor, formula sobre una de las obras de un escritor clásico.
Descubrí que mi hermano era poeta hace ya mucho tiempo. En este libro DE TOROS Y TOREROS Y OTROS POEMAS, hay algunos poemas, que cuando se leen, nos transporta a ese tendido, lleno de bullicio que encierra la fiesta de los toros y a vivir con claridad su entorno. El denominador común son el toro y el torero. Para los que amamos este mundo, tiene un verdadero significado.
Esta riqueza de conocimientos le da al libro un aura de lo que encierra la tauromaquia. Su sorprendente percepción en cada momento nos hace ver todas las circunstancias esenciales.
Obviamente no es un libro de vivencias ya que son vidas de otros en el que Juan Carlos a su manera desarrolla claramente el momento álgido o no de sus vidas, casi siempre con la delicada maestría de hacer sonetos ya que son vidas compendiadas en catorce versos dónde se representa el fenómeno en sí y otra la parte humana de cada torero.
Hoy ampliada esta colección de temas taurinos, descubro cada vez más su afición y su amplio léxico de términos exclusivos taurómacos. Es de admirar el esfuerzo hecho por Juan Carlos en conservar una integral ecuanimidad crítica, ya que prescinde en todo momento al estimar el mérito intrínsico de cada lidiador o cada suerte, para centralizarse en exteriorizarlas y solo detallar las funciones del momento, la destreza que los maestros muestran hacia ellas, dónde deja al lector aficionado justiprecie los valores técnicos o artísticos exponiendo claramente que no existe partidismo.
HUELVA
La orilla de las tres carabelas
La provincia occidental
de la andaluza región
limita con Portugal
desde su bello rincón.
Por el norte, Extremadura,
propia personalidad,
y por el sur, mar y dunas
en el marco regional.
Andévalo y Aracena
forman las estribaciones
de la gran Sierra Morena
de la que son eslabones.
Portus Marin es su escudo
Terra Custodia proclama
ese es el emblema suyo
al que todo el pueblo ama
Ayamonte, Guadiana,
Sanlúcar, Guadalquivir,
Huelva con sus tierras llanas,
buen sitio para vivir.
Dólmenes y enterramientos
de su Prehistoria nos hablan
y vestigios de otros tiempos
nuestra atención nos reclama.
Tharsis, Saltés, Aljaraque,
de fenicia fundación
vivieron estos parajes
hasta romanización.
Dos siglos después de Cristo
los romanos se instalaron
cerca del Odiel y el Tinto
varias ciudades fundaron.
Beturia, Anas, Onuba,
muestras son de su cultura
Niebla, Tucci, Ilipa Rubras,
otros nombres que se suman.
Itinerario Antonino
y Numismáticas muestras
son reflejos fidedignos
que la Historia hoy nos cuenta.
Y tras estas referencias,
le llegó un nuevo invasor
sin oponer resistencia
al musulmán sucumbió.
Año setecientos trece,
mil doscientos treinta y seis
en estos siglos florecen
los pueblos que ahora vereis:
Alájar junto a Aljaraque,
Almonte, Alosno, Moguer,
Gibraleón, Aracena,
Galaroza, Almonaster.
Forman en su toponimia
con lexemas del Islam
historia bastante eximia
aquí se instaló el Corán.
Valle del Guadalquivir
y por fin, ciudad de Niebla
que a Sevilla se va a unir
cuando el árabe la entrega.
Los fueros de Alfonso X
Huelva y Gibraleón
sólo tres años después
para esta jurisdicción.
La minería es importante
del Andévalo, pirita,
cobre, hierro y manganeso
por tierras de Sotoviejo.
Junto con Almonaster
y la Puebla de Guzmán
donde poder obtener
su riqueza mineral.
Cereales, vid, olivos,
cerámica, artesanía,
porcino, ovino y caprino
forman su ganadería
La gran flota marisquera
y su pesca de bajura
y una industria conservera
con sin par infraestructura.
Fábricas de salazón
y sabrosa manzanilla
son muy buena solución
para una grata comida.
El sabor de vuestra fresa
en toda Europa se estima
es la mejor sobremesa
que al paladar se aproxima
Al pasar por el Condado,
Bollullos, ( La) Palma, Chucena,
buenos vinos cultivados
Hinojos, Almonte, Lucena
Con San Juan, Palos, Moguer,
enclaves privilegiados
un día Colón se fue
nuevo mundo conquistado.
Obligado es visitar
La Rábida, el Monasterio
desde tiempo medieval
cuna de tan gran imperio
Convento de la Merced
que hoy es la Catedral,
Santa Clara de Moguer
de ábside poligonal.
El frescor de sus marismas
el mundo está celebrando
cuando a todos ensimisma
y le canta por fandangos.
Algunos suben al cielo
cuando a María le cantan
las gargantas con anhelo
mientras en Rocio acampan
Reserva de la biosfera
de Humanidad, patrimonio
es una hermosa bandera
que a todos da testimonio.
A otras gentes de España
Ayamonte, Isla Cristina,
Mazagón, Matalascañas
son lugares que fascinan,
Y por ello allí se instalan
por ello el turismo crece.
La gastronomía y playas
argumentos que convencen.
Y una visita a Doñana
desde Huelva y al sureste
pues el Parque tiene fama
de ser muy bello y agreste.
Distintos ecosistemas
dan la gran diversidad
que son sin duda el emblema
de este Parque Nacional.
Vemos en sus arenales
jaguarzo, romero y jara
y entre especies animales
gamos y ciervos se hallan.
Junto con el jabalí,
liebre, conejo y tejón
el buitre, lince y perdiz
el águila y el halcón.
Cigüeña, espátula y garza
vemos en sus Pajareras
y es hermoso cuando alzan
el vuelo miles de ellas.
Piñones los de los pinos
que se hallan en Los Corrales,
donde encuentran su cobijo
otros muchos animales.
Exuberancia ecológica
veremos en sus marismas
donde aves migratorias
todos los años anidan.
Y al final de este relato
aún me queda destacar
y el hacerlo me es muy grato
la gran hospitalidad
que encontrareis en sus gentes
y su laboriosidad,
se respira en los ambientes
con los que os vais a encontrar.
Este libro del matrimonio cordobés formado por Adela Álvarez Suárez y Juan Carlos Morales Rodríguez, es un claro homenaje a la fiesta taurina, y está conformado por 36 sonetos, los siete primeros dedicados a la lidia y el resto a los distintos toreros de ayer y de hoy. Como ilustración, he elegido el que escribieron en homenaje al ídolo de la tierra de de media España, Manuel Rodríguez Sánchez "Manolete".
MANOLETE
Medio siglo, Manuel, de aquel Agosto
En que Islero en la plaza te dio muerte
Y el recuerdo tan vivo: perfil fuerte,
La cicatriz tremenda sobre el rostro.
Córdoba se quedó tan desvalida
Al perder tu toreo palpitante
Que jamás ha dejado de aclamarte
Fingiendo no saber de tu partida.
En la calle Mayor, La Lagunilla,
Aún esperan, Manuel, tus naturales.
Y las niñas estrenan sus mantillas
Al visitar, rezando los altares,
En Jueves Santo, por Santa Marina,
Bajo el denso perfume de azahares.
Autor: Adela Álvarez y Juan Carlos Morales Rodríguez
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