Ángel Berenguer Castellary
Nació en Almería en 1943.
Desde 1965, cuando empieza a dirigir el TEU de Granada, ha realizado una amplia actividad en el dominio de la Teoría y la Práctica del Teatro, tanto en España como en otros países europeos y en los Estados Unidos.
Doctor por las Universidades de París (tesis sobre Arrabal, dirigida por Lucien Goldmann) y Granada (tesis sobre Lauro Olmo), ha enseñado en la Sorbona, Universidad del Estado de Nueva York (Albany), Tufts University (Boston) y la Universidad de Alcalá de Henares, donde fue el primer Catedrático de Literatura Española, desde su fundación en 1968. Hasta su jubilación dirigió los Estudios Teatrales de la Universidad de Alcalá, así como la revista Teatro (www.revistateatro.es) y dos colecciones (textos y crítica) de libros especializados en teatro. Ha sido Director del Departamento de Filología y del Aula de Estudios Teatrales y Medios Audiovisuales.
Creó (y fue su primer Director, hasta 1990) la Revista Española de Estudios Norteamericanos y el Centro de Estudios Norteamericanos (hoy Instituto Universitario de Estudios Norteamericanos) de la Universidad de Alcalá. Ha pronunciado conferencias y participado en congresos, siempre en el área de los estudios dramáticos. Hasta su jubilación, ha sido miembro de International Institute for Theatre Research y del Istituto Internazionale per la Ricerca Teatrale (Casa Goldoni, Venecia). También es Director del Instituto Europeo de Investigación Teatral y ha organizado seminarios especializados de teatro en la Sorbona, la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, la Universidad de Alcalá de Henares, la Universidad Autónoma de Madrid, etc.
En el terreno de la crítica teatral, la ha practicado en diarios como El País, Diario 16 y Liberación desde 1979. Igualmente colabora en numerosas revistas literarias: Primer Acto, Ínsula, Pipirijaina, Papeles de Son Armadans, etc. Como director escénico ha dirigido obras en Granada, Barcelona, París, Nueva
York, Boston y Cracovia (Stu Teatr).
Ha publicado varias decenas de artículos de investigación sobre teatro y una veintena de libros sobre arte dramático desde los siglos de Oro hasta la Edad Contemporánea, siendo un reconocido experto en las áreas de Teorías de los lenguajes artísticos y teatrales, Teatro español y el teatro occidental (especialmente el norteamericano) de este siglo.
Está considerado como una de las figuras teóricas más significativas del teatro europeo de las últimas décadas. Su teoría teatral es analizada por 52 especialistas en Ángel Berenguer. Motivos & estrategias, obra editada en 2010, por la Universidad de Granada y el Instituto Politécnico de Leiria (Portugal), coordinado por Carlos Alba Peinado y Luis M. González. Actualmente dirige el GIAE (Grupo de Investigación de las Artes Escénicas) en el que participan investigadores de España, Francia y Estados Unidos.
POESÍA
Del villano membrudo, Librería Anticuaria El Guadalhorce (Colección Sur), Málaga, 1971.
Poemas para una ciudad hipotética que pudo llamarse Calamarga, Librería Anticuaria El Guadalhorce (Colección Sur), Málaga, 1973. Calamarga, Editorial Cajal, Almería, 1976.
SUS VERSOS
Detrás de Calamarga se esconde una vetusta y entrañable ciudad. Dicha ciudad es, sin duda alguna, Almería, y en torno a ella gira todo el libro que es como un juego de espejos en el que confluye la ciudad real (Almería) con la ciudad imaginaria (Calamarga). Es un magnífico poema unitario que tiene como protagonista a Almería, “una ciudad incapaz de derruir las barreras de la sumisión y de la pesadumbre”.Calamarga es para Berenguer acicate y apoyatura donde se describe a sí mismo… Calamarga no es una réplica de Almería, sino que es la conversión en Ángel Berenguer de una Almería fabulada…” (Arturo Medina en el prólogo a la segunda edición de Calamarga, IEA, 1995). Es un canto a la Almería imaginada. “De los muchos poemas que podíamos tomar de Calamarga (Almería, 1976), seleccionamos un pequeño muestrario. El primero de ellos, página 32, habla de la sequedad de esta ciudad llamada Calamarga (Almería).
(que dice a la ciudad sedienta)
Aunque te estés muriendo
con esa sed
de fango
deja
ya
de
gritar
a los ciegos oídos
al desierto
sube
la cuesta del silencio
abre las venas
de tus castas sierras
corta
barrancos
sácate las entrañas
arranca el himen
de tu virginidad
estrafalaria
a martillazos clava
tu letanía
más agua
y menos sangre
más agua
y menos lágrimas
y menos despedidas
y menos cartas
más agua
escala las paredes de tu cara diezmada
envejecida carta de torrentera estéril
donde a veces bosteza tu boca de mina
desdeñada sobre
tu altar de mármol he dejado una lengua
verdecida un gesto y un martillo envueltos
en la verga de un castigo:
labra
oh ciudad
curso de vida
que te prolongue al mar.
En la página 35 realiza un perfecto retrato, desde su punto de vista personal y poético, de la feria y fiestas de la Virgen del Mar que se celebran en los últimos días de agosto.
(en donde se describen la feria y fiestas de la ciudad)
Voy a pintar tus puertas
de amarillo limón
de naranja
tus ojos
te haré un collar de uvas
tu pelo de azulete irá
muy bien
con un traje carmín
te sacaré a la calle coronada
con las doce bombillas
del firmamento-cielo
en un coche de burros
iremos a los toros
así oh
hermosa en el casino
bailaremos un tango casi
y
ya de madrugada (churros
y chocolate) te acostaré
borracha y haremos
el amor (o lo que sea)
vieja ciudad en fiestas
sobre las altas algas
heladas de la playa.
El Indalo, lanzado a los cuatro vientos por Perceval y los indalianos, y hoy adoptado como símbolo de la ciudad y cultura almerienses, aparece en el poema de la página 46
(que trata de cierta representación prehistórica de efluvio
benéfico que se grababa en los hogares contra todo maleficio)
Sostienes ese arco
desde que el mundo
es mundo
sostienes ese arco
dónde acaban tus brazos
dónde termina el cielo
tus brazos con el cielo
limitarán acaso
en el exacto punto
del velero cansancio
cuáles son las palabras
de tu boca perdida
hacia dónde te llevan
tus piernas desbocadas
qué carrera de espanto
ha puesto entre paréntesis
tu cara
quién te ha llamado indalo
hijo de petenera y nieto
de taranto
loco
zambo
desnudo
suplicante
cansado indalo triste
barco de vela y copa
árbol o cornucopia
niño
acabarás un día de saltar a la comba.
Imagina un diálogo con Celia Viñas en el texto de la página 52.
Hay referencias al paisaje de Almería, acertadamente captado por la poetisa afincada en Almería.
(que intenta ser un diálogo con celia, poetisa)
Qué pena
celia
no existen
azoteas de cal sino de sangre
tú
no llegaste a conocer
tu ciudad
en el invierno
de Alemania o de Francia
diez horas y puede ser
que doce con la lluvia
a la espalda el metro
a las cinco de la ma-
drugada la chambra
los ojos asustados que tú no conociste
celia
incluso este poema que niega
el sol
las uvas
las blancas azoteas
la rima empedernida
las abortadas lenguas
me deslumbra
esa espuma salobre de mi casta
te escribo
hasta tu tumba desde este París (que
no es ninguna fiesta) aquí
en esta Calamarga que no pudiste sospechar
siquiera
no llores
celia
sea flores en tu mano
el ramo de mi pena
Canta a Almería, Calamarga, en dos poemas, página 130, como si fueran un óleo y una acuarela, y ambos cuadros, como si de una carta se tratase, firmados por José Miguel Naveros —él es el autor— en Madrid. Efectivamente, son dos poemas que llevan por título general “Dos visiones de Calamarga” y publicados en Almería, verso a verso, obra de José Miguel Naveros, Editorial Cajal de Almería, 1975, pp. 83-84.
I
“CALAMARGA”
(óleo)
No Almería, sino “Calamarga”,
“Calamarga” sacrificada doliéndole
su abrupta geografía…
Y doliéndose de España…
La España donde no está
“Calamarga”…
su paisaje, sus hombres, su cielo…
la “Calamarga” que bien conoce sólo el mar…
la “Calamarga” de miles de emigrantes,
sangrándose por el mundo:
París, Londres, Berna, Hamburgo…
Donde nacen diariamente
hijos de calamargueses…
De “Calamarga”, cierto lugar
que únicamente es y será
“Calamarga”
“Calamarga”
de tierra y mar, viento y sol…
II
“CALAMARGA”
(acuarela)
Calamarga, callada y sonámbula,
o dormida para España…
siempre Calamarga.
Calamarga, abierta al mar
luchando por vivir sola
a los cuatro vientos.
Calamarga, de un sol único…
único de Calamarga.
Calamarga, trabajando
para proclamarse
Calamarga…
La libre tierra de Calamarga.
José Miguel Naveros
Madrid
[POESÍA DEL PAISAJE ALMERIENSE: ESTUDIO Y TEXTOS
María Isabel Galera Fuentes]
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