Los poetas Fernando Sabido Sánchez, Mariano Rivera Cross, Carlos Guerrero, Domingo Faílde y Dolors Alberola en Jerez de La Frontera (Cádiz), Primavera 2013

lunes, 16 de mayo de 2011

408.- JOAQUÍN FERNÁNDEZ GONZÁLEZ



Joaquín FERNÁNDEZ GONZÁLEZ
Málaga (España), 1924. Compositor, letrista. Miem. Patronato Asociación Prometeo de Poesía (A.P.P.). Colab. literarias. Est. Teología. Crítico, prosista. Caballero del Císter. Varias distinciones. Poemarios publicados: "Extraña felicidad" (1952), "Diez poemas de amor" (plaq. 1969), "A lo lejos" (plaq. 1990), "Naturaleza" (plaq. 1991), "Trinidad" (plaq. 1991), "Caminos de amor" (plaq. 1991), "Mensajes en la noche" (plaq. 1993), "Mis campos" (plaq. 1993), "Escenario" (plaq. 1995), "Desde lo oscuro al alba" (1996), "La mitad descalza. Oremus" (1998), "Besos" (1999), "Reportero en Belén de Judea" (1999).

WEB DEL AUTOR:http://joaquinfernandezgonzalez.blogspot.com/





ESE SAGRADO DON DE LA ARMONÍA

Jugar con el color.

Aprisionar reflejos de arco iris
y aventurar la sombra
y acomodar el brillo,
y teñir el momento.

Poder parir paisajes y jardines
rodeados de verdesy de oscuros.

Dominar los matices de la flor,
el blanco del jazmín,
los grises de la tórtola y la nube,
y el hondo azul del mar.

Deslindar los plomizos horizonte
y platear, en medio de la noche,
los rayos de una luna enamorada
que juega con la cresta de una ola
que acaricia la arena.





Quiero que no me miren

En el distante rayo de la luna al brillar,
en la callada brisa que camina danzando,
en el cándido amante que solloza esperando,
en el sordo murmullo de las olas del mar.

En la voz suplicante de un sutil evocar,
en petición ansiosa que sumiso demando,
en caminos que piso y que luego desando,
en los tiempos que siempre negarán regresar.

En el dulce secreto que conservo escondido,
en el latir doliente de un corazón herido
y en la triste morada que se pierde en los cielos,

aún sabiendo que vives en los atrios lejanos,
pongo sobre mis ojos las palmas de mis manos
para que nadie sepa que en todo tengo celos.

De “Convergencias”
Academia Iberoamericana de Poesía









Soneto al tiempo aquel

Luces resplandecientes se apagaron;
abrazos y caricias se perdieron;
horas lentas y tristes sucedieron
a felices instantes que pasaron.

Los alegres rumores se callaron;
las dichas del amor palidecieron
y aquellos besos que en mis labios fueron,
qué profundas heridas me dejaron.

Todo se fue a la historia; tantas cosas
se quedaron dormidas entre rosas
que entregaron sus pétalos al viento...

Cuánta mirada tierna, cuánta risa
pasaron por mi vida tan deprisa;
cuánto llanto quedó, cuánto lamento.

De “Mensajes en la noche”









El hombre nuevo

Y qué si me deshago de los rayos de luna
y del pájaro verde que trina en la pradera
y del arroyo claro que corre en la ribera
y de la brisa fresca que ondula la laguna.

Y qué si ya no invoco a la diosa Fortuna,
ni deseo de nuevo vivir en la frontera
de cantos de sirena de cualquier primavera,
ni en la grata memoria tengo ilusión ninguna.

Es tan grande lo nuevo que me grita por dentro,
en tan ansiosa espera fue tan dulce el encuentro,
el abrazo tan fuerte, tan abierto el camino.

Y qué si no hago caso del resplandor que engaña
y cultivo mi trigo y arranco la cizaña
siendo Jesús la estrella que alumbra mi destino.

De “Desde lo oscuro al alba. Sonetos para orar."











La armonía de Félix Revello, por fin en casa.

Sinfonía teñida de colores
que acarician con mimo tus pinceles.
Recreación sin par de la belleza.
Cómo iluminas blancos,
das frescor a los verdes,
y estremeces los rojos que se muestran
como labios sedientos de caricias.
Sombras que nos ocultan los arcanos.
Matices que serenan a los grises,
que parecen teñidos de sosiego.
Retratos que te hablan,
vestidos que insinúan,
rostros que nos convierten en amantes.
Balcones indiscretos,
miradas que se pierden
en el dulce y lejano pensamiento,
y cuerpos de mujer inasequibles.
Luminosas sonrisas confidentes
que te alegran la vida.
Flores, frutas, cristales.
Eres el manantial de los reflejos
de un hermoso arco iris,
que nos vas regalando a los demás.
Y al final mi recuerdo;
la imagen de aquél Cristo que pintaste
cuando aún éramos niños
y corrían los años treinta y tantos,
que aún perdura en mi mente,
y que nos prometía en el futuro
un creador de sueños.


A mi amigo de toda la vida, Félix Revello, en el día
de la inauguración de su museo en Málaga.









Teoría

Que flexible tu cuerpo
se acomode en mi pecho,
que tu frágil cintura
se ciña con mis brazos,
que tus caricias tibias
entrelacen mis sueños,
que tus besos ardientes
se enreden en mi alma,
que tus rubios cabellos
descansen en mis ojos,
que tus lágrimas frescas
enfríen mis rubores,
que tu voz armoniosa
consuele mis pesares,
que tu dulce mirada
cale en mis sentimientos,

si consigo encontrarte.

Que sea un campo verde,
que tenga una ladera
a la luz que amanece,
que los pájaros jueguen
sobre la hierba fresca
en las blancas mañanas,
que me dejen allí
reposar para siempre,
pues prefiero la muerte,

si no he logrado hallarla.

De "Diez Poemas de Amor"








Cruz

Pasa el tiempo, Señor, tan despiadado,
que te acerca aún más al sufrimiento.
Yo pretendo decirte cómo siento
el verte desvalido y sentenciado.

Muy pronto vas a estar crucificado.
Te quiero acompañar con mi lamento
y pienso en tu dolor, pujante y lento,
y al hacerlo me encuentro desolado.

El precio de mi alma, caro ha sido;
un Señor azotado y dolorido
que acabará muriendo en una cruz.

Medito cuánto tienes que quererme,
para con tu martirio concederme
el cambiar mi tiniebla por tu luz.







Esas luces cansadas que se marchan

Cuanto más atardece más te espero
y cuanto más me apago más reluces;
con tus tiernos silencios me seduces
y cuanto más te escondes más te quiero.

Eres para mis ansias lo primero;
por extraños caminos me conduces
y a decirte extasiado tú me induces
que más que a cualquier cosa te prefiero.

Alma: comprendo, al fin, que te impacientes;
carne: ¿qué importa ahora lo que sientes?;
¿se acabará, por fin, vida, el tormento?

Que cabalgue mi amor en un suspiro
y que se lleve el aire que respiro;
habrá llegado, entonces, el momento.

De “Imo pectore”



407.- JOSÉ CUADRADO MORALES


José CUADRADO MORALES
Sevilla (España), 1961. Periodista, funcionario. Pres. Asoc. Alba de Mares. Miem. Asociación Prometeo de Poesía (A.P.P.). Poemarios publicados: "A solas con el amor y el miedo" (1988), "Esta es mi palabra silenciosa" (1988), "El rincón compartido" (1988), "Brevísimo paseo por mi vida" (1990), "Grito" (1994), "Poemas que quise escribir" (1994). Eco y voz de ti.
Premios: Antonio Machado (Baeza, 1987), Día de la Hispanidad (1988).








DORMIR

La noche cierra su verbena de luces,
la mentira de día aletargada,
y el hombre se deploma,
cae su pena dislocada
sobre el cristal de acero más oscuro;
no hay techo que cobije su mirada
ni desagüe que destile su penumbra
y es el tiempo de hablar contra el deseo
y es el tiempo de hablar de cuanto abruma.

La noche muere al nacer
como grito ahogado
y la vida huye en silencio
entre Dios y el hombre.

La noche abre la serpentina de voces
y truenan las sábanas
y estalla el pensamiento,
que ya es el último sonar del tiempo
y el solitario perecer del alma.






NANA PARA UN ADULTO

No llores, adulto mío, por lágrimas lloradas
Ni rías por risas ya reídas,
admitidas fueron en un lupanar de olvidos
y sembraron púas de paz en la locura.
Mi sangre es lengua que sorbe
al aire sus instantes de maldad
y un periódico sucio se encierra en mis anginas
pidiendo tregua al dolor y al miedo.
Aún busco el cáncamo
que cuelgue mi racimo de frustraciones,
mi hombre-perro ladra, grita, muerde veneno de dos razas
y enfunda su orgullo entre cenizas.

No llores: las pupilas se gangrenan
al paso de agua infectada
y no hay recreo para la vista
ni somero descanso para el alma.
No llores: los dientes mordieron
el núcleo de las piedras.
No llores: la última mujer dejó a tu lado
la fatiga enlutada de yodo y semen.
No llores por el negro de los números
ni las cuentas que no salen exactas:
tus ojos son inocentes y desde el principio
la muerte agot6 tu esperanza.
No llores si vomitas
sobre cieno de gloria mundana: Dios nació de nadie
y mantiene alto su orgullo
escondido en invisible muralla.
No llores: las encías anestesian los labios
de tanta barata lágrima
y el paladar tiene cáncer
de mojar las entrañas.
Ríe como el rayo que quiebra
solamente una mirada y protesta con infinita
bilis contra el daño que te causas.

No llores ni rías:
permite que el tiempo difumine cuanto pasa.







ECO Y VOZ EN TÍ

Ingenuo, estúpido
y pesimista.
Surge en mí un raro orgullo prodigioso.
Te siento próxima,
te palpo.
Pero no:
sólo te reconozco en tus suaves palabras
y formas redondas.

Verte es quererte.
Estar contigo es tenerte.
Ser en ti desde ti y fuera de mí.
Juntos en la bruma. La calma que relaja.
Y siempre en silencio.
Toda la poesía a fuego lento.
Tallada en mármol.
Rapidez, arrojo y valentía.

406.- RAFAEL ALCALÁ ÁLVAREZ



Rafael Alcalá Álvarez

Nace en Málaga (ciudad en la que reside en la actualidad) en 1943. Es funcionario del Cuerpo Especial Ejecutivo de Telégrafos de clases pasivas y Técnico en Relaciones Humanas y Públicas. Ha alternado su dedicación a la literatura desde 1985 con la de director de diferentes colecciones de poesía, narrativa y ensayo tales como: Pliegos de Aquilea, ediciones no venales y limitadas, Aquilea/Cuadernos de Poesía, Puente de la Aurora/Cuadernos de Literatura, y Casapalma Narrativa/Ensayo/Poesía. Ha estado vinculado a diferentes revistas literarias: Canente (como jefe de redacción, en su primera época), Un Estaribel, El Parnaso (como coordinador, durante 15 años), Ciudad de Málaga, la revista de poesía visual El nudo de la sierpe y la colección de libros La mano vegetal (Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla) por citar las más significativas. En la actualidad es Delegado en Málaga del Instituto Latinoamericano de Cultura, emplazada su sede central en Río de Janeiro, y miembro de la Unión de Escritores y Periodistas Españoles (UEPE), con sede en Madrid. En 1992 obtuvo el Premio Internacional de Poesía “Barro”. Y en 2001, el II Premio Internacional de Poesía “María Luisa García Sierra”. Sus poemas han visto la luz en diferentes antologías y revistas especializadas tanto nacionales como extranjeras. Trabajos de su autoría han sido traducidos al italiano y al alemán. Parte de su obra poética ha sido estudiada en distintos seminarios impartidos en el Kensington & Chelsea College de Londres dirigidos por el profesor de Lengua Española don Rafael Montero de Pedro. Ha sido columnista fijo de opinión en Diario Málaga-Costa del Sol. En mayo de 2002 recibió en Algeciras el homenaje (en su tercera edición) Bahía MILENIO-3 Poesía, patrocinada por Ediciones “Bahía” y la Fundación Municipal de Cultura “José Luis Cano” del Excmo. Ayuntamiento de Algeciras. En el año 2005, después de publicar Bazar de circunstancias, da por concluida definitivamente su obra literaria por razones estrictamente personales.

Ha publicado, entre libros, cuadernos y plaquettes, los siguientes títulos:

-Propuestas. Colección Azul y Tierra, Poesía Corona del Sur. Málaga, 1985.
-Puente de la Aurora. Colección Mar de Alborán, Poesía Corona del Sur. Málaga, 1987.
-Astrolabio de fondos. Publicaciones de la Librería Anticuaria El Guadalhorce, edición de Ángel Caffarena. Málaga, 1988.
-Muestra Antológica (1985-1989). P.O.E.M.A.S. Valladolid, 1991.
-De sorprendida música. Colección Aquilea/Cuadernos de Poesía. Málaga, 1990.
-El ojo disidente. Colección Razón de su existencia, Poesía Corona del Sur, edición de Carmen Peralto. Málaga, 1990.
-De los últimos años. Vasija, Colección de Poesía del Grupo BARRO. Sevilla, 1993.
-Textamento (poesía conjunta con José Gaitán, Alfredo Rodríguez López-Vázquez y Alberto Torés). Canente libros. Málaga, 1993.
-El Puente. Antología 1985-1995. Introducción y selección de Antonio Marco García. El Parnaso. Málaga, 1996.
-Antología Mínima. Colección La Torre de Comares. Málaga, 1996.
-Rasebur. Introducción de José Gaitán. Colección Puerta del Mar, Centro Cultural de la Generación del 27, Área de Cultura de la Excma. Diputación de Málaga. Málaga, 1997.
-Poemas. La Barranca (Hoja de Poesía). México D.F., 1997.
-Selección breve del libro De los últimos años. Prólogo de Domingo Julián Pérez González. Colección Apuntes Mínimos (Cuadernos de Selección). Móstoles, 1997.
-Poemas. Introducción de Enrique Villagrasa González. Centro Cultural de la Generación del 27, Área de Cultura de la Diputación de Málaga. Málaga, 1998.
-Stellaria. Introducción de Pedro J. de la Peña. Colección Mar de Tanis (Corona del Sur). Málaga, 1999.
-Resquicios. Prólogo de María Asunción Mateos.olección de poesía Villa de Bornos, Delegación de Cultura del Excmo. Ayuntamiento. Bornos, 2001.
-Poemas. Introducción de Alberto Torés. Bahía MILENIO-3 PoesíA (Cuaderno Homenaje), Fundación M. de Cultura “José Luis Cano” (Excmo. Ayuntamiento de Algeciras), y Ediciones Bahía. Algeciras, 2002.
-Poemas. Colección Bahía Milenio-3 Poesía, nº 4. Ediciones Bahía y Fundación M. de Cultura “José Luis Cano”, Excmo. Ayuntamiento de Algeciras. Algeciras, 2002.
-Variaciones (a cuatro tintas) para variar. Cuadernos literarios de Salobreña. Excmo. Ayuntamiento. Salobreña, 2004.
-Un tranvía llamado reverso. Colección la mano vegetal, Vicedecanato de Extensión Cultural y Aula de Cultura de la Facultad de Filología (Universidad de Sevilla). Sevilla, 2004.
-Liquidación por cierre. Colección Adlmud Literario (Editorial Corona del Sur). Málaga, 2005.
-Bazar de circunstancias. Colección Palabra Mayores (Editorial Alhulia). Salobreña, 2005.

OTRAS OBRAS:
-Prontuario cofrade, en colaboración con Francisco Peralto. Colección Málaga legendaria, Corona del Sur. Málaga, 1997 (primera edición); Málaga, 2004 (reedición de COPE Málaga).
-Tránsito del pintor Pepe España (Cuenca, 1972 – Lattrigen, 1998). Colección Biblioteca General Corona del Sur. Málaga, 1998.
-Francisco Peralto: fervor en la palabra. Introducciones y estudios del autor, Manuel Flores Soler, Rafael Bejarano Pérez, Antonio García Velasco y Antonio Marco García. Colección Puente de la Aurora (libro extraordinario). Málaga, 1999.



POBRE MUERTO MÍO

A mí

Sobre el lecho mi cuerpo está presente.
Le han puesto el traje verde que detesto,
y a su cuello se ajusta una corbata
de seda natural, de un rojo cruel

la mar de hortera. Tiene maquillado
el rostro con un polvo color ocre.
Y en los labios, carmín del diecisiete
¾rosa de Rotamí¾ que es un castigo.

Gentuzas, botarates, plañideras
de tres al cuarto, decid, ¿qué habéis hecho
con mis restos de vate sustancial?

¿Cómo entrar en los cielos con tal facha?
Decidme, merdellones, ¿cómo paso,
si a un drag queen me parezco más que a un muerto?

(2001; de "Variaciones (a cuatro tintas) para variar", 2004)







CON REBOTE INCLUIDO

¡Mi esqueleto se pudre! ¿Será tarde
para tomar helado en Casa Mira?
Vértigo tengo; pulsaré la lira
que mi demonio guarda en la cobarde

oquedad de mis ojos. ¡Llega el frío!
Propongo un trueque a un alma generosa:
por un brasero ofrezco una baldosa
que a un gran duque robé por el estío

aquel que no recuerdo. Depresivo
me encuentro -¡como siempre!-. "¿Estás seguro
de haber tomado el valium?". Me conmino

a no estar triste, sólo convulsivo
y taciturno. No, no valgo un duro;
pero todo me importa ya un comino.

Menos tú, palo de mar, pasión mía;
equinoccio de seda, amado islote.
Les ruego me dispensen el rebote.

(2001; de "Variaciones (a cuatro tintas) para variar", 2004)








MARZO, 10

Es triste despertar cada mañana
con los ojos sedientos de morfina,
los nervios gangrenados de pereza
y el sexo reticente a la lujuria.

Es muy triste tomar por desayuno
los versos que sobraron de la cena,
fumarte un cigarrillo mientras piensas
que dentro de unas horas otra noche
prenderá de vacío un nuevo día.

Súbitamente sales a la calle
-esperas que algo nuevo te sorprenda-,
te mezclas con la gente, con los perros
-algunos visten trajes esmaltados
y llevan maletines de Loaré-,
con hombres y mujeres indigentes
que perdieron el alma en una apuesta.
Te adentras por brumosas callejuelas
-los gatos se disputan los detritus-
y algún desconocido te hace señas
para que adquieras muerte mientras ríes,
o en unos almacenes donde venden
la eterna juventud a bajo precio.

Ya sé que está prohibida la tristeza,
que el tedio está multado con la asfixia,
que la fiesta comienza con el alba
-en lo oscuro se yergue la miseria-
y no has de bostezar mientras transcurre
el cáustico ejercicio de vivir.

Sin embargo, soy incapaz de evitar
esta vieja costumbre de estar triste
cuando el mar no se acerca hasta mi boca
y se anegan tus besos de distancia.








AGOSTO, 14
A Jesús Miguel (O.S.A.)

Deliberan los príncipes celestes
acerca de mi muerte o libertad ilímite;
si deben condenarme a prisión de por vida
o, acaso, sea preciso
que un tiempo me recluyan
en las frías mazmorras de la antigua abadía
-que a poniente se puede vislumbrar-
llamada Rasebur por los convictos.

No se ponen de acuerdo estos hombres ilustres.
Antiquísimos libros escrutan sin descanso;
actas inmemoriales repasan cuidadosos;
desentierran legajos,
amontonan papiros funerarios,
amarillas epístolas,
ancestrales informes.

Reflexionan sin tregua acerca de mi suerte
estos hombres egregios.
A conclusión unánime no llegan
tras sus largos debates
que duran hasta el alba.

Así llevan centurias.

No saben que el amor negocia con la vida
un pacto que jamás comprenderán los muertos.







NOVIEMBRE, 25

Esperemos que el tiempo solucione
los enigmas que asuelan nuestras dudas,
mientras ambiguas horas, de consumados días,
reclaman la nostalgia.

Vemos correr las aguas de algún secreto río
que despertó la angustia.
Rastros de azogue líquido discurren por su curso,
desechos de planetas extinguidos,
potros con cicatrices en los ijares,
algún nenúfar turbio
desconchando la gubia de la muerte,
la locura embalada con el cártel de frágil,
la luz recién pulida de los cuerdos de moda…

Todo.
Todo será capaz de resolver el tiempo,
menos de concedernos
-después de haber quebrado su medida-
un instante tan sólo
por el que recordemos dónde y cuándo
la vida se nos fue sin dar respuesta.




sábado, 14 de mayo de 2011

405.- ANTONIO CAPILLA

Antonio Capilla Loma nace en 1954 en Cantillana (Sevilla) y reside en Pozuelo de Alarcón (Madrid). Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid y Diplomado en Magisterio en la especialidad de Lengua y Literatura. Se ha dedicado a la labor docente durante más de treinta años a la vez que cultivaba su creación poética. Además de colaboraciones en revistas y blogs de poesía ha publicado entre otras obras Y EL CORAZÓN AL VIENTO, 1991; VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Ediciones, 2009. Actualmente prepara la publicación de EL FUEGO EN LA PALABRA de cuya obra adelanta algunos poemas junto a otros de libros anteriores.

Blog de poesía de Antonio Capilla Loma:http://lavozquenadieapaga.blogspot.com/







TAL VEZ EN EL OCASO

Tal vez en el ocaso
Tal vez en el ocaso
Te sientes junto al fuego...
Y pienso que, añorando
El tiempo que pasó,
Tu ser enamorado
Transido de recuerdos
Las flores del amor
Traerás junto a su lar.
Son flores renacidas,
Primicias del hogar
Que juntos construimos cada día,
El pálpito del tiempo
Que amando transitamos,
Los actos renovados
De nuestra mutua entrega compartida.
Yo sé que en el ocaso
Azul continuará
De este mi amor el fuego
Mientras me quede aliento.
El mismo que me nace
Quemándome la carne
Y tú me das.
Querida,
Cuando la nieve anuncie
El alba del final,
Y cuando el frío alcance
El sueño que soñamos,
Un hálito de fuego
Nacido de la entraña
Del tiempo que ahora es nuestro
nos seguirá abrigando.
De puertas y ventanas
Abierta la morada
La luz del nuevo día
Contemplaré tranquilo
Teniéndote a mi lado...
Y, dulces las mañanas
Del azulado invierno
Que en ti será benigno,
Sentado junto al fuego
Contemplaré pasar.

(Antonio Capilla Loma, Viento del Sur, Huerga y Fierro
Editores, Madrid, 2009)






CANTO DE LA INFANCIA

¿Ves aquellos montes?
Son los de mi pueblo...
Cuando yo era niño
Me contó el abuelo
Que en agrestes cimas
Aullidos siniestros
De lobos malignos
Colmaban los vientos.

Vamos Sombrainoche,
Que yo quiero verlo.
Anda caballito,
Caballito bueno.

Que añoro los tiempos
De feliz recuerdo
Cuando navegante
En delicados sueños
Dirigí la nave
De mi pensamiento
Por galaxias verdes
De bosques etéreos.

Arre Sombrainoche,
Que me abraso dentro.
Trota caballito,
Con cascos de acero.

Y en mis soledades
Nostalgia yo siento
De hamacas y gentes,
De niños y juegos,
De calles blanqueadas
Bajo los luceros,
De mi tierna infancia
Y de aquel abuelo...

Corre Sombrainoche,
Fuerte como el trueno.
Vuela caballito,
Con alma de fuego.

Oh, cuánta nostalgia
De aquel viejo ameno...
Su petaca negra,
Sus cansados dedos
Mariposeando
En el tabaco negro,
Aquel dulce rito
Tan dulce y sereno.
Raudo caballito,
Que ya falta menos.
Hale, Sombrainoche,
Caballito negro.

Que añoro las cosas
De aquel niño bueno
Que en horas nocturnas
De umbral veraniego
Albergó en su alma
Sentimientos bellos.
Sus casitas blancas...
Su blanco universo...

Vamos, buen amigo,
Que es mi amado pueblo.
Vuela, caballito,
Que yo quiero verlo.

(Antonio Capilla Loma, Viento del Sur,
Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)








TSUNAMI

Inmensos nubarrones se han tragado
Como si fuesen carneros hambrientos
Las últimas briznas de luz solar.

Estalla la tormenta.
Sobre el campo y en el inmenso cielo,
Culebrillas zigzagueantes vuelan
Sobre los árboles, testigos mudos
De lo que está pasando:
Es la noche del día.

De vez en cuando un rayo
Descarga su ira ciega sobre el agua
Del remansado lago enajenado
Que no se inmuta. Arriba en la montaña
Torrentes de agua turbia
Arrasan cuanto encuentran a su paso.

Y es la nueva energía
Despiadada y fecunda
De la naturaleza creadora
La que viene arrasando
Sin distinguir lo bueno de lo malo.

El fuego quema la sangre dormida
De los que se ocultaban en la sombra.
Y en lo oscuro de este tiempo maldito
El lago ya se agita
Como si fuese un mar embravecido
Que se lo traga todo.

Ya es tarde para ponerse a resguardo
Del tsunami. La historia se repite
Como la piedra aquella que rodaba
De país en país, de pueblo en pueblo.

Ahora el tsunami alcanza el mundo entero
Y nada queda al margen:
Tenemos que mojarnos
Y perecer o revivir luchando.

(Poema que aparecerá en mi nuevo libro
EL FUEGO EN LA PALABRA. Reservados todos los derechos,
CAM - Registro Territorial de la Propiedad Intelectual:
12/RTPI-000063/2011)






EPÍLOGO

Ya pasaron los años de locura
Quijotesca: no es castillo la venta
Ni molino el gigante que me afrenta
Me ha enseñado en todo la cordura

A mirar apariencia e interior
Y sé bien que la gente es más compleja
Que en las fábulas y cuentos. Semeja
Mi corazón el fruto; que la flor

Se quedó ornamentando el soportal
De la casa que habito y que yo siento
Afincando en el mundo. Un vendaval

Me llevó todos los cuentos. Tomad
Pues, amigos, este latir del Viento
Que me llega... y es todo humanidad.

(Antonio Capilla Loma, Viento del Sur, Huerga y Fierro
Editores, Madrid, 2009)











PERCEPCIÓN

Quizás un golpe seco...
Y ahí queda sin vida.
Ha sido de repente...
¡Tan sin darse cuenta!...

Las palmeras marcaban con sus brazos
Una música etérea.
Los pájaros jugueteaban dando
¡Qué sé yo cuántas vueltas!
En el resplandor de la tarde ciega,
Tolvaneras enhiestas
Arrastrando objetos diversos juegan
A la rueda rueda.
Las acacias se ríen
Con sus dientecillos
De verdes hojuelas.
Y, tras el cristal, música de fiesta:
El Himno a la Alegría.

Se rompe la armonía...
Y ahí queda sin vida.
Sin vida... La campana
Inmóvil de la iglesia
Se quejó. El movimiento de palmeras
Declinó. Los papeles, que en la brisa
Del atardecer malva
Como cometas volaban, cayeron.
Las acacias lloraron
Lágrimas de esmeralda.
Los pájaros que jugaban volando
En las ramas más altas se posaron.
Y tras el ventanal
Una música bella
Que solo el ocaso emular pudiera
Continuó sonando...

(Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento,
Edición de autor, I.S.B.N.: 84-404-9271-5, Madrid, 1991)







GACELAS SON TUS LABIOS...

Gacelas son tus labios: ramoneas
Rosadas cumbres de montes enhiestos.
Y ahora eres gamo ardiente que en su pecho
Al tibio cauce de su piel se entrega.

Tus corderillos dedos van bajando
Hasta adentrarse en el frondoso bosque
Donde las flores rociadas ponen
El suave tacto de pétalos blandos.

En esta noche de misterio y goce
Has descubierto de la vida el sueño
Que es adelanto del confín del cielo.

Y es el amor la plenitud que entrega
Todo tu ser al infinito pleno
En donde muerte y vida son eternos..

(Poema que aparecerá en mi nuevo libro
EL FUEGO EN LA PALABRA. Reservados todos los derechos,
CAM - Registro Territorial de la Propiedad Intelectual:
12/RTPI-000063/2011)









EN VERSO SÁFICO

En verso sáfico a mi amada llamo,
En el poema que en mi carne escribo,
En la pasión que me consume cuando
Ella es conmigo.

El mar y el sol en ti parecen uno;
El esplendor de tu mirada, el alba.
Eres más grande que la luz del mundo...
Eres su causa.

Y es tu mirada un universo mágico
Y es tu sonrisa un ventanal al cielo
Y es tu palabra un sortilegio extraño...
Tenme en tu seno.

No estés ausente cuando estoy contigo
Que me estremece verte tan distante...
Me falta el aire cuando tú te has ido:
Tú eres el aire.

Tus brazos siento que me abrazan cuando
El halo triste de mi ser me cierne.
Sin ti soy nada que por ti me alcanzo...
Tenme en tus sienes.

Y yo me enfado si me siento solo,
Soy una sombra si no estás conmigo
Y así tu ausencia viene a mí... Y de pronto
Soy como un niño.

De sed el agua inagotable bebe
Del pozo abierto que nunca se agota,
Mi pozo llena lo más hondo... Tienes
Sed en tu boca.

Morir por ti y en tu interior es vida,
Y yo al vivirme en tu interior me muero...
Mi vida entera en tu querer es cima:
Tú eres mi lecho.

Oh, claro día en que yo vi primero
La flor primera de la primavera...
La sola y única que yo consiento
Ser en mi esencia.


(Poema que aparecerá en mi nuevo libro
EL FUEGO EN LA PALABRA. Reservados todos los derechos,
CAM - Registro Territorial de la Propiedad Intelectua:
12/RTPI-000063/2011)










LA BARCA SE HIZO A LA MAR

La barca se hizo a la mar
Con dos remos marineros;
El niño se fue a buscar
Su cielo y se hizo barquero.

Navega, navegarás...
Se le desveló el misterio
Y el mundo lo oyó exclamar:
“No quiero buscar más cielo:
¿Qué cielo es mejor que el mar?”

Y entonces creyó escuchar:
“En tu cielo, mi barquero,
Rema y sigue sin parar...
Tú ya sabes que te quiero
Donde el cielo se hace mar”.

(Antonio Capilla Loma, Viento del Sur,
Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)







QUÍTALE AL ASTRO SU LUZ

Quítale al astro su luz,
Coge del fuego la llama,
Róbale al día la sonrisa
Y al desierto la nostalgia,
Pero de mi propio ego
No intentes sacarme el alma.

Quítale al viento su fuerza,
Deja al santo sin peana,
Toma del eco la voz,
De los valles las montañas,
Pero de mis sentimientos
No arrebates a mi amada.

Quita al rayo su energía,
Deja al océano sin agua,
Niégale al rosal las rosas,
Y al ocaso la añoranza.
Pero déjame ser yo,
Que sin ella no soy nada.

(Antonio Capilla Loma, Viento del Sur,
Editorial Huerga y Fierro, Madrid, 2009)








A MI MADRE

Cae de noche la tormenta
Agua y fuego... Fuego y agua...
Fuego y llaga de agonía,
Agua y llanto de tormento,
Si Cristo mujer si hiciera
Fueras Cristo, madre mía.

Herida de amor callada,
Abierta herida de amor
Que anegas barro, cemento,
Piedras de mi humilde hogar,
El Silencio te encontró
Compañera a su medida
Y junto a tu lado va.

Y nos habla el sentimiento
Por tus obras femeninas,
Y encarnose todo el verbo
En tu entrega maternal,
Y trocose en un altar
La casa en que yo vivía.

Si del vaso colmenero
Jamás se extrajo el acíbar,
El acíbar si va al vaso
Amarga la miel más fina.
Y así en tu cuerpo ligero
Urgaron penas umbrías
Que abrasándote el costado
Te consumen noche y día.

La Sombra escucha tu llanto,
Tu inconsolable dolor
Porque lloras por tu hija.
¡Qué pena!, dolor y pena
Fuego y fuego de agonía
Por mi hermana que murió.
Agua y agua doloridas
Te brotan del corazón.

Un ángel mira a la Tierra
Y al ver tan grande aflicción
Llora lágrimas de estrella.
Y en la noche también yo
Te escucho gemir.
¡Ay!, Viento,
¡Ay!... Quién pudiera a tus lomos
Volverle la espalda al tiempo.

Lluvia, rayos, agua y fuego,
Dolor y llanto, Lamento,
Inundan mi habitación.
Dolor de madre, Silencio,
Que mi hermana, que su aliento
Como brisa se quedó.
¡Qué aciago llanto!, Agonía,
Que mi hermana, su alegría,
Como el rayo se marchó.
¡Qué amor tan grande!, Tristeza,
Que de pena, ¡ay!, de pena,
De tristeza, de silencio,
De agua y fuego se quebró.

(Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento,
I.S.B.N.: 84-404-9271-5, Madrid, 1991)






THANATOS

Absorto
el eco en mi intelecto
la fiebre en mi expresión
las ondas de su música
silencio.

Luego
conecto la pantalla
y miro con dolor
bajo las mismas notas
su rostro.

Imploro
y en estridente acorde
corpórea convulsión
de Thanatos su canto
me alcanza.


(Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento,
I.S.B.N.: 84-404-9271-5,
Madrid, 1991)












A LA RAMA Y AL LAUREL

A la rama y al laurel,
Una bala para ti
Y otra bala para él.

A la rama y al laurel,
A la rama y al laurel,
Con las balas que disparan
Un collar me voy a hacer.

A la rama y al laurel,
Que se lo ponga mi niña
Que nunca verá a Manuel.

No llora la miliciana
Que por el frente la ves:
Una bala para ti
Y otra bala para él.

Y a las puertas de Madrid
Una rama de laurel
Parece decirle al viento:
¡Ya nunca más la ha de ver!

(Antonio Capilla Loma, Y el Corazón al Viento,
I.S.B.N.: 84-404-9271-5, Madrid, 1991)








NOMBRÁNDOTE EN SILENCIO

Languidecía una tenue luz de invierno
Bajo un incierto chal de nubes blandas...

La tarde acariciaba
Las pálidas mejillas del océano
Adormecido y quieto.
Y el viento se ausentaba
Del marco de este lienzo que bosquejo.

Ligera y por la arena
Descalza te alejabas...
Y tenues escapaban
Del sol luces de invierno.

Te quise aquella tarde...
Y siento aquel momento,
Que estando tú tan cerca
Teniéndote tan lejos,
Quise hacer mío el infinito instante
Nombrándote en silencio.

(De mi libro "Viento del Sur", Huerga y Fierro
Editores, Madrid, 2009)










MANIFIESTO

Despierte la inteligencia
Y el mundo de hoy contemple
Actuando.

Pues no cabe la indolencia
Cuando se requiere el temple
Del que amando


Toma de nuevo postura
En favor del que padece
Sin motivo.

Más que nunca ya es locura
El que a la guerra se ofrece
Cual cautivo.

Y entona un dulce trinar
De cantos angelicales.
Peregrino,

Yo maldigo con Celaya
De poetas celestiales
Ese trino.

Pues es llegada la hora
De hablar claro demandando
La verdad:

Hay que parar sin demora
A aquellos que están matando
Sin piedad.

La barbarie hay que impedir
Del que abusa del poder
Conculcando

El derecho de vivir.
La Utopía hemos de ver
Retornando

A una tierra de esperanza
Cual espigas de aquel trigo
Placentero.

Caminar es ya tardanza:
Pues corramos, buen amigo.
Compañero,

La Utopía es nuestra meta
Y el camino es la Utopía,
Nuestro amparo.

Que tu Patria es el Planeta
Y toda tu gente mía.
¿Hablo claro?

Pues ya ha llegado la hora
De gritar aunque templando
La verdad:

Hay que parar sin demora
A quienes están matando
Sin piedad.

(Antonio Capilla Loma, Viento del Sur, Huerga y
Fierro Editores, Madrid, 2009)









LA BARCA SE HIZO A LA MAR

La barca se hizo a la mar
Con dos remos marineros;
El niño se fue a buscar
Su cielo y se hizo barquero.

Navega, navegarás...
Se le desveló el misterio
Y el mundo lo oyó exclamar:
“No quiero buscar más cielo:
¿Qué cielo es mejor que el mar?”

Y entonces creyó escuchar:
“En tu cielo, mi barquero,
Rema y sigue sin parar...
Tú ya sabes que te quiero
Donde el cielo se hace mar”.

(En "Viento del Sur", Huerga y Fierro
Editores, Madrid, 2009)









EPÍLOGO

Ya pasaron los años de locura
Quijotesca: no es castillo la venta
Ni molino el gigante que me afrenta
Me ha enseñado en todo la cordura

A mirar apariencia e interior
Y sé bien que la gente es más compleja
Que en las fábulas y cuentos. Semeja
Mi corazón el fruto; que la flor

Se quedó ornamentando el soportal
De la casa que habito y que yo siento
Afincando en el mundo. Un vendaval

Me llevó todos los cuentos. Tomad
Pues, amigos, este latir del Viento
Que me llega... y es todo humanidad.


(Poema confesión que podéis leer también en
VIENTO DEL SUR, Huerga y Fierro Editores, Madrid, 2009)



Fotos de Antonio: Presentación de VIENTO DEL SUR en Leganés, idem en Cantillana





Cartel - Leganés

viernes, 13 de mayo de 2011

404.- MIGUEL CALVO MORILLO



Miguel Calvo Morillo, poeta y escritor y cronista oficial de Martos (Martos, 30 de junio de 1930 - Jaén, 14 de febrero de 2010).


Miguel estudió el bachillerato en el colegio de la Inmaculada. Sus primeras publicaciones poéticas aparecenen la revista Advingen, de Jaén, en la década de 1950. A esta ciudad se trasladará en 1967, donde vivió hasta su fallecimiento.

Trayectoria
Fue uno de los fundadores del grupo Olivo. Participó en el consejo de redacción de senda de los Huertos. Miembro de la Academia Bibliográfica Virgen de la Capilla, colaborador del Diario Jaén y Cronista oficial de su localidad natal, Martos, de la que también sería pregonero mayor.

Reconocimientos
Le fue concedida la Medalla de Bronce de la Cultura Italiana y la Ardilla de Oro de la Sierra de Segura. También ganó diversos premios de periodismo, relato y poesía.

Obra
Poemarios:
Pueblo de Cal y Tierra (Jaén, 1969)
Palabras en el pueblo (Jaén, 1978)
Epístolas a Cástulo (Jaén, 1983)
Retablo de la Memoria Encontrada (Ed. Diputación Provincial de Jaén, Colección Poesía, 1991)
Martos a golpe de soneto (Ed. Diputación Provincial de Jaén, Colección Poetas, 1996
Al aire de tu vuelo (Ed. Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Jaén, Colección Señales de Poesía, 1996)
Memorial de mi sombra (Ed. CajaSur, Córdoba, Colección Cuadernos de Sandua, 1998)



La Alameda

Paseo por la Alameda. Nuevamente
los recuerdos caminan a mi altura.
Quimeras de romántica hermosura
que acuden al concilio de mi mente.

El viento me saluda alegremente
con manojos de rosas. Se apresura
la mañana y despierta la frescura
del agua silenciosa de la fuente.

Acaricio al olmo solitario
a cuya sombra acude con presteza
el tañer de un lejano campanario.

Transmina las Bernardas su nobleza
y la Puerta del Ángel es notario
que testimonia de Jaén tanta belleza.




CALLE ABAJO.

La calle es un silencio
por donde cruzan
los esqueletos del olvido.
Amo el silencio
porque me siento más humano
escuchando el latir de mis venas
mientras contemplo
el rescoldo del día apagándose
como el leño
cárdeno de mi memoria.
Al contraluz, los murciélagos
se apoderan del ocaso
para tejer una malla
de hilos invisibles.
La noche se disfraza de luciérnaga
y tiene aromas de pan
de cada día dorándose
junto a las ascuas encendidas
en la antigua tahona
de mi pecho.
El tiempo se detiene
sobre las tejas de la ermita
para rezar el paternóster cotidiano.
Estiraza la farola su luz
rompiendo la intimidad secreta de la noche.
Prosigo mi camino
perseguido por el eco zumbón
de mis pasos.
Para qué abandonar mi sombra
en la penumbra de la última
esquina.





CALLEJÓN SIN SALIDA.


Porque todo es a veces tan sencillo
y tan imprescindible
como cerrar los ojos en lo oscuro,
repertirse hacia adentro la mirada
igual que un nombre nunca pronunciado
o iniciarse en un juego del que a solas
siempre acabas venciéndote,

(porque todo es a veces tan sencillo)

uno se encuentra con que, al fin de un día,
la luz fue únicamente ese espejismo
cotidiano que miente a la ceguera,
un reflejo de nada hacia el que hundirse
despacio y en silencio, un espejismo.
Por callejones sin salida
la sombra se adelanta al paso y sabes
que algo te empuja hacia su abismo (algo
que reconoces cuando ni recuerdas
siquiera la palabra en que pervive).
Y callando
con la mudez de un grito intrascendente
te entregas a la vida sin pensarlo
como a un amor oculto y su desorden.






Hacia el olvido

se me han muerto en las manos
un puñado de palabras.

Se me han muerto
trillo, barcina, bieldo, narria.

Se me están muriendo
asno, carbón, cal, cencerro.

Apenas si respiran
alhóndiga, algibe, alcuza, albarda.

Quizá hoy se me mueran
amistad, amor, entrega, sacrificio.





EXTRAMUROS

Están, aquí, repletos los odres de la pena,
porque no vale la condición de hombre
cuando el hombre no tiene ni trabajo.
Aquí los siglos se cuentan
por los pobres que hubo en cada calle
mendigando un jornal y suplicando,
que ya es envilecer las peticiones.

Hasta el agua y el sol se pide
y el pan se compra de fiado.

El que quiera saber que venga,
que hasta para saber de penas
se fundó en este barrio una academia.










PALABRAS HACIA EL OLVIDO


Como gorriones ateridos
se me han muerto en las manos
un puñado de palabras.


Se me han muerto:
asno, carbón, cal, cencerro.


Se me están muriendo:
trillo, barcina, bieldo, narría.


Apenas si respiran:
alhóndiga, algibe, alcuza, albarda.


Quizá hoy se me mueran:
amistad, honor, entrega, sacrificio.



















403.- FERNANDO DE VILLENA


Fernando de Villena (Granada, 8 de noviembre de 1956) es un escritor español y miembro de la Academia de Buenas Letras de Granada.
De Villena es doctor en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, con una tesis sobre el poeta cordobés del siglo XVII Luis Carrillo de Sotomayor. Reside en la actualidad en Granada, donde es profesor de Literatura Española. Ha publicado novelas, varios libros de crítica literaria y poemarios. Su obra poética nace influida por la belleza y perfección formal de la poesía de los siglos de Oro ('Pensil de rimas celestes', 'Soledades III y IV' y 'Damas reales'), para abrirse más tarde a influencias contemporáneas. Cada uno de sus libros es una aventura distinta, unidos por el culto a la palabra, el amor al pasado, el gusto por las imágenes nuevas y por el color, la emoción ante la naturaleza, ante algunas obras del hombre y, sobre todo, por la búsqueda incesante de lo bello y lo misterioso.

Obra poética
“Pensil de rimas celestes”, Ámbito Literario, Barcelona, 1980.
“Soledades tercera y cuarta”, Colección “Genil”, Excma. Diputación Provincial de Granada, 1981.
“En el orbe de un claro desengaño”, Colección “Ánade”, Antonio Ubago, Editor, 1984.
“El libro de la esfinge”, Publicaciones de la Librería Anticuario “El Guadalhorce”, Málaga, 1985.
“La tristeza de Orfeo”, Colección “Ánade”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1986.
“Acuarelas”, Colección “Doralice”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1987.
“Los retales del infierno”, Publicaciones de la Librería Anticuario “El Guadalhorce”, Málaga,1988.
“Vos o la muerte”, Colección “Ánade”, Ediciones Antonio Ubago, Granada,1991.
“Poema de las estaciones”, Colección “Galatea”, Excma. Diputación Provincial de Córdoba, 1992.
“Poesía (1980-1990)”, Colección Ánade”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1993.
“Año cristiano”, Colección “Campo de Plata”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1995.
“Personajes con alma”, Ateneo de Málaga, 1995.
“Égloga de primavera”, en el volumen “Églogas de Tiena”, Colección “Ánade”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1996.
“Libro de música”, Colección “mar de fondo”, Ediciones “Corona del Sur”, Málaga, 1996.
“El fin de la tarde”, Colección “Dressel”, Málaga, 1997.
“El Mediterráneo (Libro I)”, Colección “Ibn Gabirol” (Premio “Ibn Gabirol), Centro Cultural de la Generación del 27, Excma. Diputación de Málaga, 1998.
“Belén de terracota”, Colección “Los cuadernos de Sandua”, Cajasur, Córdoba, 1999.
“El Mediterráneo (Libros II, III y IV), Colección “Ex-Libris”, Editorial “Dauro”, Granada, 2003.
“Poesía (1990-2000)”, Colección “Troppo Mare”, Editorial “Dauro”, Granada, 2004
“La cripta de la resurrección”, Cuadernos Literarios de Salobreña, 2005.
“El Mediterráneo (V, VI y VII), Colección “Mirto Academia”, Publicaciones de la Academia de Buenas Letras de Granada. Editorial “Alhulia”, Salobreña, 2005.
“La década sombría”, EH Editores, Jerez de la Frontera-Sanlúcar de Barrameda, 2008.
“Los siete libros del Mediterráneo” (Edición definitiva), Ediciones “Evohé”, colección “Desván”, Madrid, 2009.
“Conticinio”. “Por el punzón oscuro”, Colección “Mirto Academia”. Publicaciones de la Academia de Buenas Letras de Granada. Editorial “Alhulia”, Salobreña, 2009.
“Doce sonetos para un jardín granadino”, Aula de Literatura “José Cadalso”, Fundación Municipal de Cultura “Luis Ortega Bru”, San Roque, 2009.
“Desolación”, Editorial “Liceo Gráfico”, Colección “Musa ebria”, Granada, 2009.
“Voces del agua”, Colección “El agua y la palabra”, Fundación Emasagra, Granada, MMIX.
“La hiedra y el mármol”, Ediciones “Carena”, Barcelona, 2009.

Obra narrativa
“El desvelo de Ícaro”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1988.
“Relox de peregrinos” (Premio “Ciudad de Jaén”), Publicaciones de la Caja General de Ahorros de Granada, 1988./ 2ª Edición (Definitiva) Excma. Diputación Provincial de Málaga, 1995.
“Atlántida interior”, Ediciones Antonio Ubago, Granada, 1990.
“Nieve al olvido”, Colección “Batarro Narrativa”, Ediciones “Corona del Sur”, Málaga, 1993.
“Por los barrios de Granada”, Editorial “Arguval”, Málaga, 1994.
“La casa del indiano”, Ediciones “Port Royal”, Granada, 1996./ 2ª Edición 1998.
“La primavera de los difuntos”, Colección “Túbal”, Ediciones “Aljibe”, Archidona, 1998.
“El fantasma de la Academia”, Ediciones “Port Royal”, Granada, 1999.
“El hombre que delató a Lorca”, Ediciones “Port Royal”, Granada, 2002.
“Sueño y destino”, Colección “Crisálida”, Editorial “Alhulia”, Salobreña, 2002.
“Las mariposas negras”, Ediciones “Aljibe”, Archidona, 2003.
“Una vida del siglo XX”, Colección “Narrativa Ideal”, Ediciones “Dauro”, Granada, 2003.
“Leffa y otros relatos”, Colección “Crisálida”, Editorial “Alhulia”, Salobreña, 2006.
“Iguazú”, Ediciones “Port Royal”, Granada, 2006.
“El testigo de los tiempos”, Editorial “Quadrivium”, Girona, 2008. (Premio de la Crítica Andaluza, 2009).

Obra crítica
“Algunas consideraciones sobre el teatro de Calderón y sobre la ciudad de Ceuta a propósito de “El príncipe constante” (Separata), Publicaciones de la Escuela Universitaria de Magisterio de Ceuta, Universidad de Granada, diciembre de 1983.
“El primer culto de España: Don Luis Carrillo de Sotomayor”, Antonio Ubago, Editor, Granada, 1984.
“Antología lírica. Luis Barahona de Soto”, Prólogo y selección a cargo de Fernando de Villena, Ilustre Ayuntamiento de Archidona, 1991.
“La poesía que llega. Jóvenes poetas españoles”, Huerga & Fierro editores, Madrid, 1998.
“En la misma ciudad, en el mismo río…Poetas granadinos de los 70”, Port Royal Ediciones, Granada, 1999.
“Visión del siglo XVII” (Separata), Nº 9 de “Angélica, Revista de Literatura”, Lucena, 1999.
“Un locus amoenus granadino: Valparaíso”. Discurso pronunciado por el ilmo. Sr. Don Fernando de Villena en su recepción pública en la Academia de Buenas Letras de Granada. Granada, 2005.
lo misterioso.”.









ELEGIA XIV

A veces un instante
del tiempo se equivoca
y todos los aromas y sonidos
o tal vez los sabores, las personas,
los sitios de otros años que fueron,
renacen de repente
con una intensidad que casi nos asusta.
Y vemos a los muertos
que tanto nos amaron
y nos hablan de nuevo
y no es un sueño todo.
Granada a nuestros pies, otra Granada
mas intima y fulgente
bajo la suave noche de un otoño
que yo ya no recuerdo.
Los juegos con mis primos;
mis padres en el auto,
y el olor del pinar que comenzaba en la misma cuneta....
A veces un instante
del tiempo se equivoca.
Es un instante solo,
pero brilla y nos arde en lo mas hondo
como si fuera eterno.

(De Elegías)









CEMENTERIO

Aquí, bajo esta losa
que una estatua, besada por la lluvia,
custodia, diligente,
el caudal se remansa de los míos.

Duermen todos —ya tierra, ya gusanos o nada—,
duermen todos y fueron necesarios
para que alcance ahora
el aura de mi sangre
la yerta rama de este pensamiento.

Aquí, bajo esta losa, cerca de estos cipreses,
reposarán un día
todo el fuego de playas al crepúsculo
que mis pupilas guardan,
todo el temblor de labios femeninos
que conservo en los míos cual tesoro,
todo el amor que el corazón me cerca,
todo el dolor que alienta mis entrañas.

¡Es tan breve la vida para tan larga muerte!
¡Es tan leve este mármol para tan áurea vida!

(De El libro de la esfinge)








Por Ti, Jardín, por Ti, por tu hermosura:
los jacintos, honor del mes primero,
las tímidas violetas de febrero
y en marzo: del almendro la blancura;

esmerar el clavel abril procura;
rosas mayo en concierto verdadero
y celindas dispone junio entero,
mientras julio jazmines apresura.

Madreselva en agosto por Ti nace;
ve el dompedro septiembre, dalia octubre
y noviembre los tristes crisantemos.

Mas diciembre, que todo lo deshace,
a Ti mismo te engendra y te descubre
porque, Flor de la Vida, te gocemos.










Adiós

La vida se nos iba
en días inocentes
de mansa lluvia y frío en los tejados.
Leíamos sin orden, amábamos a veces…
El vano conversar y la esperanza incierta
nos llevaban el resto.

En días soleados
las fieles estaciones al paso por los chopos
-ya verdes, ya dorados, ya desnudos-
silentes nos decían la vida se nos iba.

Y se nos fue la vida, ¡tan callando!,
sin traer una nueva primavera
después del largo y doloroso invierno.








El patio del colegio

En los días de cielo encapotado
está más triste el patio y sus balcones
con maderas de viejos cuarterones
y baranda muy negra en mal estado.

Es un patio sombrío, encajonado,
y vencidos están sus canalones;
tiene sombras de hospicio en los rincones
y líquenes de sangre en el tejado.

En sus cuatro parterres frente a frente,
bajo humildes naranjos y rosales,
crece hierba salvaje hacia la puerta.

En el centro y de piedra una gran fuente
muestra pútridas aguas en la cuales
flota esta tarde una paloma muerta.









Estación de aldea

La tarde moría sobre las acacias.
Del campo venía la brisa aromada;
las aves callaban, los grillos cantaban…
La tarde moría.

Las rosas en sombra formaban guirnaldas
por sobre los arcos, junto a la campana,
y con sus agujas lento las flechaba
el reloj añoso.

La luna en creciente y estrellas clavadas
en un firmamento turquesa y de nácar.
El reloj añoso los sueños contaba.
La tarde moría.

Estrépito grande y una luz lejana.
Un temblor del aire por las enramadas.
Un silbo furioso: el tren que llegaba.
Las rosas en sombra.
Un ángel huía. La noche reinaba.











El camino

Sombrío es el camino y tortuoso
que a la Estigia conduce.
Creyeras que es la noche cuando avanzas,
y el sol no se ha dormido todavía,
pero las altas ramas
de pinos y cipreses
impiden todo atisbo de su luz.
Se oye a veces un trino
colmado de misterio
que suena a despedida
y casi también como advertencia.

Es sombrío el camino
que entre campos de loto
poco a poco desciende
tal la lenta serpiente hasta su presa.

Acaso aún lo ignoras,
pero noche tras noche,
cuando crees que sueñas,
pero día tras día,
cuando crees que vives,
recorres tu calzada pedregosa,
te acercas a las aguas del silencio.

402.- PEDRO ENRÍQUEZ



Pedro Enríquez 

(Granada, 1956) es un poeta, narrador y editor español, académico con la letra Z de la Academia de Buenas Letras de Granada desde el año 2004 y director de la revista Ficciones, Revista de Letras.
Ha publicado sus poemas en diversas revistas literarias de España, Estados Unidos, México, Argentina, Jerusalén, Colombia y Portugal, y parte de su obra ha sido traducida al portugués, francés, hebreo, inglés e italiano.

OBRAS:

Extremo a extremo del silencio (1987), (Diputación Provincial de Granada). ISBN 8450571944
Historias de arena (1993), (Diputación Provincial de Granada). ISBN 8478070842
Vigilante de niebla (1995), (Editorial Comares S.L.). ISBN 8481511498
Poetas en el aula (1995), (Junta de Andalucía. Consejería de Educación y Ciencia). ISBN 8480519126
Guía de bibliotecas de la ciudad de Granada (1998, (Ficciones Libros). ISBN 8495682141
Los áridos pasos (1999), (Ayuntamiento de Montilla). ISBN 8489619328
Guía de archivos históricos de la ciudad de Granada (2001), (Ficciones Libros). ISBN 849568201X
El eco de los pájaros (2002), (Pen Press, New York).
Las manos en su vuelo (2003), (Cuadernos de Caridemo).
Zaguán (2005) (formato CD - Editorial Aries, Junín, Buenos Aires, Argentina. 1er Premio III Concurso Internacional de Poesía 2004 - Instituto Cultural Latinoamericano-).
L'eco degli uccelli (2005), (Quaderni della valli, Italia).
Alhambra y Generalife: breve itinerario poético del agua (2006), (Academia de Buenas Letras de Granada). ISBN 8493481602
Ciudad en obras (2007), (Alhulia S.L. - Mirto Academia). ISBN 849664121X
Liturgia del olvido (2009), (Alhulia S.L. - Mirto Academia). ISBN 978-84-92593-22-4

Sus poemas también forman parte de algunas antologías poéticas:

Poesía española contemporánea: una muestra de doce poetas (México, 1998).
Cuadernos de Sandua (Córdoba, 1999).
25 poetas en la Casa del Inca (Montilla, 2000).
Pólvora blanca. Antología de poetas por la paz y la palabra (Córdoba, 2003).
Entre Desiertos (Ayuntamiento de Peligros, 2004).
Del amor y sus paisajes (Universidad de Granada, 2004).
Después de todo (Bilaketa, Navarra, 2004).
Poetas de Granada. Desde la otra orilla (Rosario, Argentina, 2004).
El perfil del naipe (Ediciones Dauro. Granada, 2005).
Más poemas para dejarse llevar (Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes, 2005).
Poetas de cara al siglo (Taller La Araucaria. Puerto Iguazú, Misiones, Argentina, 2007).
Prometeo, Revista Latinoamericana de Poesía. Número 77-78. (Medellín (Colombia), 2007)
Ulrika, Revista de Poesía. Número 39-40. Españoles 20 poetas Colombianos (Bogotá (Colombia), 2007)
Contemplando la vida (Universidad de Granada, 2007).




Otras actividades


En septiembre de 2003 participó como representante español en el XI Festival Internacional de Poesía de Rosario (Argentina).
En Julio de 2007 fue invitado al XVII Festival Internacional de Poesía de Medellín (Colombia).
En septiembre de 2008 es invitado por el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) de México para realizar una lectura de su obra en el Palacio de Bellas Artes, México D.F., y por el Instituto de Cultura de Aguascalientes, México a inaugurar la 40ª edición de la Feria del Libro de Aguascalientes, la más antigua de México.
En mayo de 2009 participó como invitado en el 5º Mayo de las Letras y la Lectura, Dirección de letras de Tucumán, Argentina.
Colabora en programas de radio y televisión, como el programa Poesía en el zaguán, en Zradio, con la actriz Yolanda López.
Escritor de artículos en prensa.
Organizador y coordinador de actos culturales como:
Ciclo de Poesía Europea en Granada,
Un mundo de poesía,
Tardes de cuentos,
Poesía sin fronteras: Poesía escrita por gitanos,
Los poetas de la Alhambra,
Imaginar los sentidos,
Director de los proyectos literarios:
Poesía y música en los monumentos (Granada, España)
Poesía en el laurel (La Zubia, Granada, España)
Iª Semana Internacional del Cuento en La Zubia (Granada).
Ier Encuentro de Literatura de Viajes (Granada).
Galardones
1er Premio Poesía por la Paz
1er Premio Certamen Federico García Lorca
1er Premio XIV Tribuna poética de Andalucía.
Propuesto para el Premio José Guerrero a la actividad cultural (2002).
En junio del año 2003 el Ayuntamiento de Pinos Puente (Granada) le dedicó el homenaje que anualmente realiza a un escritor.
1er Premio Villa de Peligros por su obra Extremo a Extremo del Silencio.
Premio Mario López por Sueños en el laberinto (colaboración con otros autores).
Presidente de la filial España del Consejo Americano de Todas las Sangres (nombrado en Lima, Perú).
Consejero del Aula Antonio Machado, en Buenos Aires (Argentina).
Asesor Cultural del Centro Unesco de Andalucía.





DE ESPALDAS A LA FIESTA

He venido con palabras en las manos,
como un niño que se amamanta,
como una muchacha que recibe su primera caricia.

Nadie me llamó,
ni mi nombre aparecía entre la lista de invitados,
un breve recuerdo, un íntimo pensamiento,
un gesto acaso en uno de los asistentes
ha bastado para esta presencia
que es un inconveniente.

Todos hablan en voz baja y me observan,
deseosos de que desaparezca.

Soy extraño entre aquellos que un día reíamos
y bebíamos juntos,
quizá cómplices de la misma aventura
-¡qué palabras tan deleznables!-

Hoy he llegado como un suspiro,
como un soplo,
como la misma sangre siempre presente,
tan dolorosa cuando resbala por la piel abierta de la herida.

Y aquí estoy, indiferente,
igual que un firmamento ocupando todo el espacio de la atención,
dioses pequeños observándome.

No, no es la música, los vasos, las promesas,
las falsas vestimentas, lo que me atrajo.

Sólo un pensamiento:
duele la vida sin esperanza,
sigue la rueda sin cansancio.

Traigo un sueño y alguien me espera,
mirando al cielo,
de espaldas a la fiesta.









NOCTURNO


La noche encendió su vela sin límites:
Miles de aguijones de cera herían el cielo.
Cabellos de luz evanescentes
engañaban al duende de las tinieblas.

Por las nubes rodaba una lengua de cocodrilo
lamiendo la lluvia con su discurso de agua.
Un reflejo de farolas rompía cristales
en los colmillos de las esquinas.

Era la ciudad dormida,
búhos en las ventanas
y murciélagos persiguiendo el sueño de los niños.

Era la hora confusa cuando la pluma de un cuervo
se transforma en paloma,
cuando los ladrones se detienen
a observar su rostro en el espejismo
de las fuentes en silencio.

Un enigma invisible abrió sus fauces
devorando la madera de los puentes,
dormían los olvidados y su miseria.
El paisaje de cloroformo se apoderó
del alcanfor de las corbatas
y corales verdes en las arenas
escondían amantes en un viaje imposible.

En el atril del vacío
el océano recitaba un verso imperfecto,
puro en el olvido de la espuma.

Era nuevo el mundo en los objetos inventados,
libre sobre el blanco de las almohadas,
la raíz antigua de los parques
escondida en los armarios.

Era la prisión del misterio,
destino y locura,
secreto y alcohol,
alma de la sombra,
abanico de párpados
compartiendo la sal y el tequila.

Las imágenes buscan el destello de una luciérnaga.

Amanecía.
Nuevamente la vida.
Se purifican los dedos en el papel.
Tras una cortina de humo,
calles canallas y ruinas de alce,
Dibuja esmeraldas el aire.







SE HA CLAVADO LA CIUDAD


Me sobra corazón.
Miguel Hernández

Se ha clavado la ciudad
en el diafragma de un anuncio triste
canción indefinida de lágrimas
que el viento mueve
con la paciencia de amantes imposibles.

Por el labio roto del paisaje
suenan las gargantas eléctricas de los claxons.

Nadie por los pasadizos de la ternura
encendida.

Acaricio mariposas que no existen.







Las pequeñas cosas

En los mástiles de la cera ondula la sensualidad
un temblor de infinito avanza en las velas
y en el aire un misterio de figuras inventa
avenidas sin relieve
senos de la sombra
Cuántas noches este universo sin límites
provoca pesadillas de nieve
caminos sin presencia
criaturas terribles que dialogan con el silencio
mientras ocultan el refugio de tus labios íntimos
el roce en tu piel sin rejas
Un puente de imágenes devora el vacío de cada segundo
y un teatro de niebla me interroga sin preguntas
Nunca aprenderé la historia de las pequeñas cosas
extraño de sentirme libre
en un bosque incendiado de caricias
sintiendo que la cuenta del tiempo
es ajena al ciclo de las semillas
escritos los mejores poemas en el cuaderno
de nuestros encuentros inesperados

(del libro EL ECO DE LOS PÁJAROS)







Los números desordenados

Cuando me pierda en la cuenta
de los números desordenados
que tu cuerpo sea caricia donde
repose el uno y el cero
cae la gota de agua y en el tres
sucede el asalto a los labios
el cuatro y el cinco entre murmullos
de pájaros despiertos
después ciento mil el río que fluye
hasta fundirse por fin océano
uno tras otro los besos robados
como hojas en silencio

En la suma todo es verdad y el dos
conduce al misterio

(del libro EL ECO DE LOS PÁJAROS)










Tu voz

La sierpe de los vientos
el dominio del estío
la cárcel de la muerte
el caballo de las palabras
el aullido del silencio
la espada del deseo
la furia de los días
la clemencia de lo absurdo
las lágrimas sin consuelo
el beso de la sorpresa
las habitaciones de la demencia
la tormenta de los suspiros
las copas rotas sin retorno
las malditas pirañas de las horas
un coágulo de tiempo vacío
las uñas marcadas en la noche
los pies oscuros del tormento
la fiebre devorando los colmillos
el hueco de las estatuas
el pozo sin garganta
los sonidos sin forma
la simetría del viento dolorido
la paralela dormida del blanco
los límites de la sombra

¿De dónde nace esta tormenta
este fulgor de fuego
incendiando la memoria?

Tu voz la voz tu voz

Lentamente me desnudo en ceniza

(del libro EL ECO DE LOS PÁJAROS)











Memoria


La hoja de afeitar
se desliza con lentitud
por la frente.

No duerme la herida.

En los párpados
un eterno camino de labios.

Pero no era allí el dolor.

Dentro, dentro...

Sólo en la memoria.

De: Ciudad en obras















Línea roja

Las copas vacías sobre el aliento de la mesa
los relojes de hielo los ojos de aguja
ven explícame el misterio de los versos
aún no es el tiempo las rosas brotan en junio
la vida nos persigue también la muerte calla
ahora pienso que la belleza tiene nombre
dímelo es tu voz el sentido del instante
por las calles otra música nos anuncia el secreto
nunca domino las situaciones en mi piel
caminar a tu lado es el principio de la historia
la noche rueda hasta alcanzar los bares sedientos
no quiero contar escaleras me devoran los números
el vino en los labios el mismo deseo de cristal
la memoria el sueño la cuerda los recuerdos
nunca confíes en los poetas no confío en nadie
no es verdad tus palabras iluminan los libros
mira mis ojos no engañan son hermosos
dímelo otra vez ahora es el abrazo huella de carmín
invéntame la amistad no quiero nunca perderte
me voy vete me voy aún sigues aquí
así abrazado a tu espalda espías las manos
capitanes los dedos atracados en tu puerto
la lengua avanzando sobre la isla del cuello
centro encendido eclipse cueva océano
los secretos nunca abiertos línea roja
será distinto otro día te llamaré
suavidad de fuego
siempre
espero
aquel
paisaje
de agua

(del libro EL ECO DE LOS PÁJAROS)













Busco una amante que me ame.

No todas la amantes te aman
ni todas las que te aman son amantes.
A veces alguien dice te amo
pero tampoco es amante.
No hay soledad más hiriente
que cuando ella dice somos amigos
y quedas en el cuarto de los ratones
con las manos atadas sin caricias,
aquellas que un día se enlazaban,
vana ilusión.
Entonces de nada sirven los recuerdos
sino para el dolor intenso del silencio
cuando te muerdes los labios del beso
abandonado en los portales de su casa.
Te palpas en la noche del cuerpo
y vas cortando lentamente con cuchillas
cada una de las huellas de tus dedos,
sigue luego la disección de la memoria
y acudes a urgencias con el llanto desangrado.
Parecen asuntos ridículos y triviales
si estas cosas no se sienten propias
en eso que llamamos alma o espíritu
-para el caso es lo mismo-,
claro que puedes darte por aludido
después de muchos intentos sin respuestas
y mullidos labios vacíos en el cogote.
Contemplas entonces más que nunca
las parejas que se toman las manos
y se miran como Romeo y Juliette.
Buscas de nuevo el tiempo vivido,
Las palomas de sus senos,
el tiempo con pasión entregado,
el tiempo sin tiempo,
pero sólo llegan otras cosas
más crueles que arañazos de gato.
Te preguntas porqué tanto entregaste
y no fuiste chico malo.
Me pregunto incluso ahora para qué sirven
ahora estas palabras cuando las palabras
lo eran todo en el músculo del corazón.
Entonces leo las primeras páginas del libro El Secreto
y repito con convencimiento:
busco una amante que me ame,
que me ame.
Enciendo las velas y contemplo el cielo esperando una señal.
Mire usted,
Señorita,
póngase el sonatone
en la canalilla del escapulario,
no es por el oído,
aunque dicen es lugar de la fe.
Quiero que sienta cada latido
y después se pregunte por el origen
de su corazón en marcha:
onomatopeya tac tac tac en su pecho.
Sienta ahora esta cadencia de mi pulso
cuando la rozo y las manecillas del tiempo
se aceleran tic tac tic tac en la arena
de mis dedos en asueto de relojes,
campanas y campanillas tin tin tan tan,
cuando entro por su puerta toc toc
con la suavidad de mi deseo y rasgo tras tras
la tela de la distancia para sentirla tan cerca
que no pueda rechazar mis pretensiones,
suave llamada en el camarín de los besos,
ton ton tris tris buscando sus labios de nácar.
Plaf plaf el agua de mis entretelas y cremalleras
en el gozo de sentirla plas plas en mis muslos
acostumbrados al placer del otro ay ay en gemido.
Sepa que la amo cuando camino, a solas, en sueños,
ay, de nuevo, amplificado en el abandono de su sexo.
Así, así, somos uno en el aaahhhh compartido.









DOMINÓ
Seis doble
después de las seis p.m.
golpes sobre las mesas
cervezas en corrala
la tarde solitaria
Doble cinco
los dedos en alabastro
surcos de blanco y negro
se esconden en el olvido
las manos del oficio
Cuatro sobre cuatro
cuatro mesas a la deriva
cuatro rostros navegantes
cuatro dardos en la mirada
cuatro destinos en naufragio
Tres más tres
donde el otro se oculta
comienza la palabra
cuenta de símbolos
multitud de historias
Dos y dos
aliento de fichas y silencios
principio de origen y vacío
un alfil de cristal y herida
giran la soledad y la entrega
Uno doble
la noche espera tras una puerta
el escenario de un arco de olvido
las matemáticas de un te quiero
a veces el alcohol se quiebra
La última luz se apaga
sólo queda un camarero
y los restos de un dominó
vencido en la
doble blanca.




Dame la mano donde tu nombre riela,
persigo de los dedos el brazo,
dibujo una estrella con mis labios.
Del brazo al abrazo,
cálido coseno, seno verso,
amante converso de tu cintura.
Papel en blanco el pliegue interno
del codo izquierdo,
lengua española en tu cuello.
Muerdo la lista de la compra telúrica
desandando botones sin etiqueta,
abriéndose en alas hasta el suelo.
¿Y ahora…?
Te pregunto si pregunto
una pregunta
o prefieres la seducción de mis palabras,
adivinar el venero de tus muslos
dibujando vocales en tu espalda.
La respuesta en la próxima entrega,
este fiero deseo por incompletos capítulos.









 PALABRA Y PINTURA




Diálogo despierto de luz y poesía



Camino buscando un hilo de realidad,
los brazos trazando un círculo,
una sombra cambiante,
un duelo de serpientes atadas
a los pies del silencio.


******


En posición de junco
vigilo la llama,
movimiento detenido del pincel,
contención de estatua,
perfil hiriente de hiedra.


******


En el cielo reflejado
duerme el veneno
sin conocer el peligro.
Bailemos sobre una playa imaginaria.
Equivocado cuaderno de viaje.


******


En sus manos el misterio,
despertar de la luz oculta,
paciencia que descubre,
barniz desvelado,
poema del tiempo.


******


Cadenas para el gobierno de las ideas,
eslabones para el principio roto de la razón.
En las líneas de los latidos dibujados
descubro una ley de estilo imposible:
perfil de dos lunas.


******


Líneas que se alargan en la sombra.
Saliva para la espátula.
Se repite la búsqueda en la memoria.
La nada es una herida en la luz
vencido el asombro de las horas.


******


Despertaré con un motivo
para el silencio,
trémula la mano que conoce el vacío
de un paisaje desnudo
en el tapiz de las quimeras.


******


Cierra los ojos,
los pinceles son la mirada.
La invención tiene alas,
descubre la entrada al laberinto,
el grito de un vocablo sin sonido.


******


La huida de las formas,
el equilibrio,
el olvido,
un nuevo comienzo sin volver atrás.
Persigo un sueño imposible.



******


El mundo en espera aún no ha nacido,
cuerpo de raíces que busca la savia.
Todo el universo es posible,
tiembla y asciende en la hora
del nacimiento.




Pedro Enríquez (inédito 2013)