Los poetas Fernando Sabido Sánchez, Mariano Rivera Cross, Carlos Guerrero, Domingo Faílde y Dolors Alberola en Jerez de La Frontera (Cádiz), Primavera 2013

domingo, 23 de septiembre de 2012

1383.- ANTONIO MONTERROSO


Foto de Gervasio Sánchez
Foto de Gervasio Sánchez


Antonio Monterroso Madueño nació en Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba) en el año 1951. 
Es un poeta visual antologado en Boek Visual y con publicaciones en diversas revistas del panorama nacional. Ha participado en exposiciones, encuentros y convocatorias como el Cincuentenario de la Poesía Concreta [Universidad de Stuttgart], Cosmopoética 2009, Poesía Visual Contra la Violencia de Género [Barcelona, 2008 y Úbeda, 2011], Por el Derecho a la Educación [Amnistía Internacional Cataluña, 2009], El Píxel en el Ojo o las III Jornadas Iberoamericanas de Lectura y Escritura [Madrid, 2011]. También es escritor de Literatura Infantil y Juvenil en Editorial Santillana, con títulos como El Enigma Havasupai u Operación Tyto Alba y responsable editorial de Papeles de Le Rumeur Ediciones.


LOCO

  La luz que sangra en tu ojo
  ilumina el profundo
  valle de la verdad
  sin límites, aquella que no puede
  callarse en la mirada...

  Algún día tendremos que quitarnos
  unos a otros las máscaras
  y hablaremos sin prisas
  de todo lo que puede ser el hombre,
  de la fe en la montaña.

  Y el alma que nos duele
  se calmará  en un rictus de idiota,
  transida por la dicha.




                  MUJER 

                   Detenido ya el tiempo
                   no quiero otro dolor que tu mano
                   en mi hombro. Sentir
                   que el calor de tu pecho
                   deshiela soledades
                   acunadas en gris.

                   Para amarte en silencio
                   no es urgente saber
                   que viajas al confín de las lágrimas
                   por estepas de azul.

                   Necesito solamente
                   saberte en el balcón,
                   recordar tu pañuelo.





TEDIO I

De mi arcadia feliz
queda un poso de luz
difusa, intercostal
hiriente, que ilumina
recónditas esclusas
por las que evacuan sórdidas excrecencias,
los restos del naufragio.

Pasaron los días
como en el calendario
las hojas que se suman
al desconcierto estéril
de lo que no es ni fue
vivido. Ahora sólo quedas tú,
tu huella en mi almohada.

De ti sabe la arena
de los tiempos, la playa
del deseo insatisfecho,
la herida a corazón
abierto, el beso aleve
con que las nubes siluetean los montes,
el peso de las dudas.

Lo que no ha de volver,
lastrado de presente,
como las prostitutas
viejas amor a bajo
precio, aguarda estoico
la paga de un adiós inmarcesible,
el tedio del olvido.
     



  TEDIO II

El tedio que alienta estas tardes grises
de gris oficio estéril
responde al eco mudo
de nubes preñadas de montes, sombras
circuncisas, inertes. La ventana
se acerca inconmensurable, insistiendo.
Y el pájaro describe
raudo, las céreas horas difusas
que restan hasta el borde
fiel de la taza diaria
como amor que no existe.

En estos otoñales días grises,
cuando los ojos sucumben airados
por las continuas y breves reverencias
con que el  árbol saluda
el reflujo del tiempo...,
consumidos ya displicentemente
unos cuantos bostezos luminosos
frente al frío sudario
que sin pudor destila
un éter ceniciento...
entonces, ni sabes por qué rincón
del alma hallarte. Ya
no te quedan más ganas
que las de huir frenético
de esa cárcel de alambres que protegen
y cuidan la soldada merecida
a fuerza de suspiros
y lamentos. Huir sin mayor afán.

El silencio se hace mustio reflejo
de aridez insondable
desafiando fiero al espectro que se alza
en la plaza tan alto
para que yo pueda verlo. ­-¡Maldito
cemento!, compañero, confidente-.





PARA INICIAR LAS SESIONES DIARIAS
DE EL CLUB DE LOS MAESTROS MUERTOS.

Tomar aire frente a la ventana
de par en par abierta,
saludar al pinar
y guiñar a la nube que pasa.
Salir pitando por el pasillo,
abrir la puerta de un golpe
y, tras los buenas días,
poner los pies debidamente
sobre la mesa, apretar fuerte
y, mirando al sur, gritar:

"Capitán, mi capitán...
yo te prometo
que en el día de hoy
no me dejaré hacer cautivo
nada más que por la belleza,
que maldito sea para siempre
si me dejo desarmar
de la fe en mis poetas,
y condenado a galeras sea
si no consigo sembrar
un jazmín en el desierto.
Que estoy dispuesto a vivir
únicamente por ver izada
la bandera de mi libertad..."

Y, acto seguido,
con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela
poner rumbo hacia el país
de Alicia y sus maravillas,
hacia Macondo, Lilliput o Samarkanda,
hacia las Tierras Vírgenes del Sur
en pos de ser el primero en desnudarlas
con un verso en la mirada.

http://antoniomonterroso.jimdo.com/



'Iluminar la palabra' muestra una poesía visual que no deja indiferente

Córdoba, 23 de marzo (nota de prensa)

Muy pocas veces se puede decir tanto sin palabras. La poesía visual de Antonio Monterroso, que desde hoy a las 19 horas se puede visitar en la Estación de Autobuses de Córdoba, no deja indiferente y habla de tantos temas como asuntos hay presentes en la literatura tradicional. Así, en Iluminar la palabra, una exposición que está dentro de Cosmoarte, en la octava edición de Cosmopoética. Poetas del mundo en Córdoba, caben el amor, las referencias literarias, la política, la inmigración, la ecología, la educación, la ironía o la lucha contra el maltrato.

Temas tratados con un ingenio sorprendente que atraen la mirada de los viajeros que llegan o se van de Córdoba. Impresas en lienzos artísticos y realizadas con medios y técnicas diferentes, las 27 obras que componen la muestra realizan un homenaje a escritores como Gabriel García Márquez, en 'El rastro de tu sangre sobre la nieve', Miguel Hernández en 'Florecerán los besos sobre las almohadas', a Federico García Lorca en 'Y mariposa ahogada en un tintero' o a Juan Bernier -en una pieza con su mismo nombre- y con la que Monterroso lo ha retratado tal y como se lo imaginaba, "siempre como flotando, con un paraguas y paseando entre los árboles". Otra serie de poemas visuales están cargados de ironía, como 'No hay huevos', 'Manda huevos' -un envase con huevos fritos y el sello del dictador Franco- o 'Sementerio', que habla de la violencia de género aunque el público asistente a la apertura de la muestra ha dado todo tipo de interpretaciones. La crítica a la falta de libertad de prensa "y haciendo referencia a lo que decía Carlos Edmundo de Ory, de que 'La verdad es la mayor de las mentiras', como las verdades a medias que se difunden en los medios", Monterroso ha creado dos llamativas piezas: 'Libertad de pienso' y 'La verdad'. Y la inmigración está presente en una impactante obra, 'Mensaje en una botella', en la que el mensaje es una imagen de inmigrantes en una patera.

En suma, poemas visuales que consiguen "zarandear el subconsciente de la gente, que es lo que todo creador desea, y que necesita la complicidad, reflexión y opinión del público", ha manifestado Monterroso, satisfecho con la respuesta e interpretaciones particulares de los visitantes. Reacciones que continuarán sucediéndose hasta el 24 de abril en el vestíbulo de la Estación de Autobuses de Córdoba.



Antonio Monterroso
                   El rastro de tu sangre sobre la nieve (a García Márquez)




Antonio Monterroso
                                                                      Ex ovo


Antonio Monterroso
                                        Glu glu glu (a Miguel Hernández)



Antonio Monterroso
                                                                          La verdad



Antonio Monterroso
                                       Lejanía de Córdoba (a Mário López)



Antonio Monterroso
                                      Homenaje a Joan Salvat Papasseit



Antonio Monterroso
                                                       Mujer en su laberinto




Antonio Monterroso
                  Y mariposa ahogada en un tintero (a Federico García Lorca)



Antonio Monterroso
                                              Por un puñado de dólares



Antonio Monterroso
                              Sementerio (contra la violencia machista)


viernes, 21 de septiembre de 2012

1382.- ENRIQUE SÁNCHEZ CAMPOS


Enrique Sánchez Campos 

Nace en Melilla. Desde los cuatro años de edad vive en Córdoba. Cursó estudios de primera y segunda enseñanza. Diplomado en enfermería por la Universidad de Córdoba. Es funcionario, actividad que compagina con la atención de una pequeña consulta de enfermería y la docencia, escribe poesía y narrativa desde niño. Cree en la palabra como vehículo de entendimiento entre culturas.

Fundador de la Asociación Nueva Poesía de Córdoba. Ha publicado sus poemas en las revistas San Rafael Arcángel, La Vera Cruz, Escala Romera, Poesía en los Patios, Nueva Poesía de Córdoba; y en los libros 3º Premio Literario 2008 Córdoba Patrimonio de la Humanidad (donde su trabajo quedó entre los finalistas), y Poemas Mundanos a los Vinos de Córoba. Escribe en el suplemento cultural del periódico El Telegrama de Melilla. Coordinador de los ciclos de lectura poética celebrados en el Restaurante Sito, Asociación Cultural Virgen de Linares, El Rincón de los Artistas, de la Taberna de la Fuenseca, Dia del Vecino que organiza la Asociación de Vecinos Noroeste Sagrada Familia; y participante en diversos ciclos de lectura en los Patios de Mayo, el Jardín Motánico, Puente Romano (tras las obras de restauración llevadas a cabo, en su inauguración), Foro Cultural Puente de Encuentro, y otros entre los que cabe destacar los organizados en Córdoba bajo el título de Cosmopoética. Comparte experiencias para hacer una poesía más cercana a todos. Acude a charlas, talleres y otros actos relacionados con el noble arte de las letras. 

Ha publicado los libros "Antes de que el eco se lleve las palabras", 2010, Tratado de la nostalgia y otros estados del ánimo, Córdoba es Poesía y Toro lorquiano.


CHIRÁN, VIENTO DIVINO

¡Chirán!, recorre el samurái las avenidas de cerezos,
viento divino besa linternas de piedra y lámparas votivas,
mil treinta y seis espíritus estoicos que retan a la vida
mientras buscan la paz, rompe sus almas grave peso.

Doscientos cincuenta kilogramos la carga de la muerte,
¡fiel copiloto!; las hélices en marcha…la hora del adiós.
Vendré mañana a verte, amada mía, ¡cómo siempre!
Pase lo que pase, a las siete de la tarde, entona la canción.

Cayó el orgullo antiguo, sin ser vencido aceptaré lo nuevo,
un paraíso kamicaze tiene el destino reservado para mí
desde la perspectiva lumínica que lucen las luciérnagas.

Mil treinta y seis espíritus quieren depositar su luz en ti,
la paz con que la muerte honrosa te entrega en ese beso,
canción de amores imposibles, unidos por la herida de la daga.


MAREA

Bajo la trémula mirada de un olivo,
la tarde, ya rendida y sosegada;
sentado de inquietud en aquel banco
que era el borde de un abismo,
me encontró la mirada de Dios.
Así me hallaba yo, con mis pesares
a cuestas y en brazos de mi soledad;
el escenario idóneo, mi vida expuesta
en lírica poesía, cual obra de teatro.
Atona música es acompañamiento:
ondas suaves, vaivenes mecedores
y murmurar del mar en dulce musitar
que a confesarme a ti, musa del silencio,
Entre breves soplidos la brisa me incita.
veladamente cayó sobre mis espaldas
La sombra amarga de la tarde que se iba,
morfología de una pesada cruz,
dos brazos de la oscura noche aparecían
zahiriendo mi alma de reproches,
prolongación de la noche que asomaba
u oscura plegaria que abrazarme quería;
pesada sombra al abismo abocada.
A mí, ya no me pasaba nada más,
¡que ya es bastante!...
La mirada de Dios me protegía
Y a la vez, me reñía musitando el mar,
Que a brava tempestad ascendía,
Mientras la sombra oscura, cruz colosal,
Se sumergía en el profundo abismo



MADRE MAR

Soy el hijo ido que ahora vuelve;
el hijo pródigo que en la lejanía
aprendió a soñar tus caricias;
¡madre mar!, te he soñado
travesía de un desierto desolado,
espejismo que la imagen devuelve;
duna errante que me pierde,
soledad y arena que me queman.
Mas, cuando tu apareces...
la soledad es playa, fresca arena;
la duna, isla de paz acogedora...
y tú, madre mar, bello abrazo,
brisa fresca que peina las olas,
haces música al soplar caracolas...
me bañas de sal y de rayos solados
que curten mi piel y la doran,
y me besas con ondas marinas,
arrullando mis sueños tus olas
de perlada sal y de blanca espuma,
y en amor y silencio me acunas



HASTA CUÁNDO

Hasta cuándo he de repetirte
que la soledad es mi compañera de toda la vida.
Que desde el día en que nací soy triste.
Que no elegí el canal del  parto ni otra salida.

Que ya que estoy aquí –no sé por qué- quiero vivir.
Que no es fácil estar conmigo o hacerme compañía.
Que el arte de aguantar es saber elegir
y dejar estar, sin dar altibajos, en buena armonía.

Que no quiero imponer ni acepto imposiciones.
Que aunque quiero que estés junto a mí sin condiciones
he dejado las puertas abiertas por si quieres irte.

Hasta cuándo he de repetirte
que la soledad es la compañera que llegó sumisa,
haciendo silencios, a poquito a poco, me quita la vida.

(De Pinceladas con Alma, IX edición de Cosmopoética)



SEPTIEMBRE ES OTOÑO

En los días de septiembre, cuando nos conocimos,
tú eras hoja inmaculada dispuesta para escribir amor.
Porque septiembre es otoño, esa estación en blanco
que espera los sucesos que ni siquiera presentimos.

Había melancolía en las desnudas ramas deshojadas,
porque los árboles mudaban su traje de estaciones,
y en esos giros peligrosos donde la vida acaba,
poco a poco vamos siendo levedad, perdidas ilusiones.

Llegaban noches cada vez más frías y solitarias
y al despertar cada mañana del amoroso sueño,
pájaros emigrados y ensombrecidas luminarias
vagaban tropezando entre dolor y amores ciegos.

Porque septiembre es otoño y tú bien que lo sabes,
están vacíos los nidos, vacías las estancias del amor,
y aquel viejo poemario con que iniciamos el viaje
ya sólo es hoja caduca y fría, volandera al dolor.

(De Pinceladas con Alma, IX edición de Cosmopoética)



YO NO SÉ SI ES FINGIDO

¿Qué será lo que tienen tus ojos airados
que miran a otro lado cuando yo los miro?
…Y ¿por qué cuando busco ponerme a tu lado,
tú, con andar sigiloso, cambias de camino?

Yo no sé si es fingido o me lo parece,
y quisiera que hablaras conmigo como hablas con otros;
sin dejar de reír, sin dejar sobre mí tus silencios angostos;
leyendo en mis labios las frases  que  callé tantas  veces.

Ahora te aproximas, cuando me has quitado
las ganas de ti, de hacerte más que amiga;
de que veas en mí esa soledad que tú me has dejado.

Me sería y es  indiferente que ahora vengas y digas
que pasan los días, hay malentendidos, tiempos olvidados…
Porque los olvidos, las indiferencias, nos quiebran la vida.

(De Álbum de otoño, inédito)




1381.- JOSÉ CAÑUELO CALERO


José Cañuelo Calero nació en Villanueva de Córdoba en 1958. Es maestro de pedagogía terapéutica, ha sido director de varios centros educativos de Córdoba y provincia y ha coordinado diversos seminarios, planes y proyectos educativos. Empezó a escribir poemas en 1977 motivado por el premio obtenido en un concurso literario del instituto de su pueblo. Escribió crítica cultural en el periódico Villanueva y crítica cinematográfica en el Cine Club de Villanueva de Córdoba y en el Cine Club de la Universidad de Córdoba durante los años 70 y 80. Participó en las conversaciones y lecturas poéticas en el I Encuentro de escritores del norte de la provincia de Córdoba el 9 de marzo de 2002 en Peñarroya-Pueblonuevo. Fue cofundador y presidente de la Peña flamenca y literaria peñarriblense y coorganizador del primer y segundo Concurso de Cante de las Minas de Peñarroya-Pueblonuevo. En 2008 leyó sus poemas junto a Fernando Sánchez-Mayo en la sección de Versos sumados de Cosmopoética. En 2010 fue incluido en la Antología de Anónimos que publicó Cosmopoética. "El mar de los veranos" es el primer poemario que publica. Actualmente participa en la tertulia de los viernes en el bar santa marta con el Colectivo 3 que integran Fernando Sánchez, Enrique Pleguezuelo, Paquí Jiménez, Fernando Muñoz y Rafael Sierra.

Trabajo desde hace más de 24 años como maestro de pedagogía terapéutica. Mi vinculación al cineclubismo y al movimiento peñista forjó mi afición al cine clásico italiano y francés y al mairenismo y camaronismo flamenco. Un día de otoño del 2010, cuatro amigos nos desplazamos a la habitación donde se alojó Rilke en Ronda para celebrar el acto fundacional del Colectivo 3, una tertulia poética que reúne, cada viernes, a un creciente grupo de poetas y amigos en la ciudad de Córdoba. En la actualidad, antólogo la poesía neomística del poeta melariense cordobés Manuel Gahete. Fui incluido en la Antología de Anónimos (Cosmopoética, 2010) y he publicado los poemarios “El mar de los veranos” (Ediciones Depapel, 2011), “La ciudad de los ángeles” (Ediciones Depapel, 2012), finalista al Premio Solienses, y “Bajo racimos de uva roja” (La fragua de las metáforas, 2013).


Poética

Mi poesía es función del paisaje no tanto en cuanto a temas como en cuanto a gnosis. Es la inspiración del paisaje de mi infancia y juventud en el encinar de los Pedroches con su silencio profundo, su perspectiva de luz fría que confunde la percepción y aviva el pensamiento, su vida austera con cierta deriva mística, su sentido de errancia de bosque fronterizo con la patria de Don Quijote y un inexplicable anhelo del mar.

Mi poema es un palimpsesto que se reescribe continuamente sobre sus propias versiones anteriores en los márgenes de las obras poéticas fecundas. Escribo en los márgenes del paradigma poético de San Juan de la Cruz, de Góngora, del simbolismo francés, del surrealismo andaluz de Lorca, Alberti y Aleixandre, del grupo Cántico cordobés, del misticismo difuso de Juan Ramón Jiménez y José Ángel Valente y sobre todo del neomisticísmo de Manuel Gahete.
El símbolo predilecto de mi concepción estética es el de la crisálida, como metamorfosis que angeliza a la mujer y al hombre y proceso en virtud del cual lo real es transmutado por la escritura en un mundo platónico como forma de restituir su dignidad a la vida humana y a su materialidad mistérica.




Poemas



SIN TÍTULO

La noche tiene los parpados abiertos
y tú te alejas por los senderos del invierno.
Los astros ebrios miran 
y sin mirar muy adentro
llenan de horas primaverales mi búsqueda.

Huyes en círculos, en laberintos que se bifurcan.
Huyes en mí.
Huyes en mi recuerdo.
Huyes hasta un jardín gótico
que levanta las líneas de sus bóvedas sin motivo,
acaso tu fortaleza las eleva, las inunda 
de oceánica espera.

(de “La ciudad de los ángeles”, Ediciones depapel, 2012)






CAMARERA DE NIMBADA CABEZA

Debería describir las bellas flores
que coronan tu cabeza de joven ninfa
pero ese es ya un camino demasiadas veces recorrido,
y sin embargo si pudiera desvelar un pensamiento tuyo
verdaderamente delicado
más allá de las palabras circunstanciales
que dedicas a preguntar a esta hora suave de la tarde.

Y leo que en el año 1959
un poeta estaba tendido sobre la hierba 
tirando piedras al río,
entonces sería junio como ahora
y en esa época cuando yo tenía un año
acaso mi madre me tendiese bajo una encina escuchando el zumbido del campo
mientras ella extendía ropa recién lavada sobre la hierba.

Cuando pienso que ella podía estar exultante de felicidad aquel día
y que los sentimientos son más amplios que las palabras
y que ahora mi madre son sus huesos en un nicho entre dos altos cipreses, 
vuelvo a hablar de las guirnaldas que adornan tu pelo
como a una bella estatua pública
que se piensa incorruptible en el tiempo
y yo bebo el elixir de infinitud con que me sirves un agua tónica.

( de la revista “Suspiros de Artemisa”, Detorreseditores, 2012





EL MAR INTERIOR

Cierro los ojos
y recorro el malecón donde la calma aparente
vira y hace maniobras de atraque
en un silencio de barcos y orfandad del cielo.
Es la noche vacía del verano
y del pensamiento que no es lugar ni morada,
sino movimiento puro y encrespado,
como la fuerza inconducente
y sumergida del mar.

(El mar de los veranos)






PALACIO DEL CINE, ATLANTIC CITY

No la ciudad, ni la película,

ni la puesta en escena, sino el resplandor oscilante
de la proyección a carbones en el patio de butacas,

el viejo Burt espiando a Susan por la ventana
mientras se lava los pechos con limones.

No el cierre del Palacio del Cine,

ni que acaso yo sea un día el viejo que mira
salir a Susan de la ducha,

sino el océano lamiendo las costas de Atlantic City,
esta oleada, Palacio del Cine, largamente,

muy largamente, y luego, y siempre.

( Edición Anónimos del año 2008 )









Del libro de poemas "La ciudad de los ángeles"

( la serpiente )

(hace un tiempo que vivo con una serpiente en una historia de amistad con pocos temas de conversación, quemamos juntos el invierno frente al fuego, la serpiente apurando su leche y yo mi soliloquio al que siempre pone punto final su espléndida piel brillante y los extraños ojos por los que me dejo cautivar en silencio y, últimamente, al encontrarla a mi lado cuando despierto, me conmueve esa soledad de criatura castigada por revelar el conocimiento, aunque el veterinario dice que toma mis medidas para engullirme)


( regresus ad uterum )

(los árboles que se separan a mi paso, son palomas que alcanzan el vuelo de tu boca, en esta tarde que habría regresado por la oquedad de la lluvia a la grieta del ópalo que fosiliza tan extraña sonrisa, cuando en medio de nosotros, columnas, tallos y ala se ha ido girando con la gracia sucesiva del éxtasis y me ha mirado, pero Fernando leía su poema bajo el paraguas y eso me mantuvo anclado a una hilera de farolas que me condujo finalmente a tu regazo y allí fui tragado por tu amoroso hueco y me acuné en el agua nocturna y aunque ya no estés tú para pronunciar aquellas palabras a la deriva, el ovillo sigue rodando y el hilo umbilical que te agranda tanto, cuantas veces más habrá cantado al espíritu engañoso del amor)








ME HALLÓ UNA ROSA APETECIDA

Oh, rosa en seda escondida,
en disimulada ocasión visible,
de fragancia riquísima,

ápice de suave perfección
por acendrado roce que de las embestidas del alma recoges,

a silvestres ramas deseosas prendida,
en undoso chorro vertida y sorprendida.

Siquiera esas simplicísimas gotas seques de tus pétalos.
Regada la calle, aventada y regalada la noche 
sin descuido y con denuedo.

A mi causa libre y sin cautela, ello no entorpece;
déjame, así pues, entrar a este lance 
que has trocado sosegado entendimiento en inquietud

y este pasaje revelado
a mi orden y método se resiste,

más por oración, en lengua de fe inspirada, principiaré
y a clima propicio el alma llegará con tu rostro en hermosura bañado,
cuanto más llamada, más desnuda,

lo antes humano impedimento, ahora, arreo,
sabrosísima unión, 
que enciende y abrasa en morada.

En poderosísimo bien transmutada,
de un centellazo de noche en plenitud cerrada,
al tronco desnudo de dios, abrazada.

(Inédito)





jueves, 20 de septiembre de 2012

1380.- RAFAEL ÁLVAREZ MERLO



Rafael Álvarez Merlo



Rafael Álvarez Merlo 
Nace en 1945 en Málaga, pero es cordobés de adopción, vive en Solana del Sacristán, paraje en plena Sierra Morena. Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Córdoba y ha ejercido como profesor de Lengua Española en los Cursos para Extranjeros de la Universidad de Málaga.
Tras su etapa en Londres como profesor de español, regresa a Córdoba y forma parte con Francisco Gálvez y José Luis Amaro de la revista de poesía Antorcha de Paja (1973-1983), publicación en posiciones renovadoras en el panorama poético de los 70, y estudiada por los profesores y críticos Juan José Lanz, Pedro Ruiz Pérez y Fernando Guzmán Simón. Su obra está constituida por los títulos siguientes: Revival (1971), Elegía contemporánea (1976), Poemas corporales (1984), El vuelo interior (1986), Geografía restringida (2001) y Abriendo mi cajón (2005).




RECONCILIACIÓN

Qué difícil vivir a contrapelo,
pues me habría gustado ser más fácil,
cultivar tantos sueños en barbecho,
haber tenido el gesto en desafío
de hacer hogar con su café caliente,
no sentirme mejor que mi vecino.
Y vivir joven cuando era joven
y no perder la historia en un traspiés.
Me habría gustado ser la línea
que va hacia el infinito sin quebranto,
ser más rico y más pobre,
conocer desde el huevo a la gallina.
La soberbia no me dejó aprender.
                                                       (Inédito)






1379.- MARICRUZ GARRIDO LINARES


Maricruz Garrido Linares nació en Priego de Córdoba en 1958. Licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Granada, ha ejercido la docencia en distintos institutos de la provincia de Córdoba y actualmente es profesora en el IES Fernando III de Priego. 
Desde niña muestra sus aficiones literarias y fue ganadora del Premio Nacional de Redacción. Tiene publicados los libros de poemas "El ser de las cosas" y "Cántido a través de la ausencia". También es autora de los siguientes relatos "Aroma de café", "El enigma de Hermes doble" y "El laurel de la reina". Durante cuatro años dirigió la página literaria del periódico local Adarve y está incluida en la antología "Bromelia, poetas de la Subbética". 
Obtuvo el premio "Mujerarte" de poesía en Lucena durante 1999 y el segundo premio "Mujeres creadoras" de Baena. En este momento es Presidenta de la Asociación de Amigos de la Biblioteca de Priego y coordinadora del Aula literaria de esta población. En su labor como profesora de inglés, ha escrito varios sainetes en esta lengua dirigidos al alumnado como "Be a teacher for a while" que fue representada por el curso de 1º de Bachillerato. 





IRONÍA DEL TIEMPO 

“Por qué voy a llorarme”.
 José Luis Hidalgo

Necesito mirarme a veces en un espejo
para saber que existo.
Pasan lentas las horas y frágiles
y algunas hasta mueren sin saberse vividas,
sin demora, sin precio, sin ajuste de cuentas,
sin vivir cada día.
Necesito pararme y encontrarme, vivirme
antes de que te digan: “le queda poco tiempo” o
“murió de un infarto la otra tarde”.
Quizás dentro de nada ni el mismo viento sepa
que un día fuimos algo más que partículas
que se esparcen dispersas por parajes desiertos.
Por eso mucho antes, de sentirme juzgado
necesito mirarme tal vez en un espejo
con la furia o la gloria de saberme vivido.





Septiembre en Nueva York

De Nueva York tráeme un sueño
que arrulle mis sentidos y un poco de libertad
de la que ya no existe.Y de las avenidas, me traes
la más larga ... que pueda caminar sin prisa
y sin agobios. Si miras hacia el puente
tan famoso de Brookling me traes el reflejo de la luna
que pasa ... y algunas hojas fescas
del "árbol de la vida". Si no lo encuentras allí
(quizá algo escondido para que no lo toquen
las almas que no deben).
De Nueva York, me traes también la aurora ...
y el paisaje dormido de Central Park
y la sombra de algún vagabundo vadeando, errante y solo.
Quizás ya no me quede nada más que me traigas
que se queden allí los grandes rascacielos
la muerte y sus fantasmas y los niños sin techo
(y también la miseria que habita en todas partes).
Eso, no me interesa, no lo toques siquiera.







Forjadora de sueños

A Carmen Martín Gaite

Con ánimo misterioso y disfrazada de Peter Pan
navego por los albores de tu alma
y me quedo atrapada en la distancia que hay
desde la torre del tiempo a tu memoria.
Escudriño tu imagen, tu halo irreversible,
esa joven mirada que alcanza bulevares que llevarán
a laberintos mágicos, indescifrables habitáculos
de tu paz interior mezclados con locura.
Tú, yaces inalterable
capaz de soportar tras de ti miles de sueños rotos
con una especie de telón engañoso donde
tu mente fabrica historias para subsistir
lugares donde aplacar
tu infatigable sed de atrapar los sueños.






Volver a nacer

No quisiera morir,
ahora, que he sobrevivido
a la locura,
a la soledad candente
y a las tardes azules.

No quisiera morir,
ahora, que el aroma de la tierra
mece de nuevo mis pasos,
ahora, que el color
entreteje de nuevo la mañana.

No quisiera morir,
ahora, que he descbierto
que el verdadero amor
se halla
en el misterio sencillo de la vida.






Inocencia

Dejadez del alma
yo acaso llamaría a la inocencia.
No atarse a ningún árbol
ni a sus ramas.
Dejadez sólo,
llama inmune al turbio
movimiento del espacio.
Dejadez del alma
yo acaso llamaría a la inocencia.





1378.- ROBERTO LOYA CASAREJOS



Roberto Loya Casarejos. Nació en 1961 en Madrid, donde cursó los estudios de Filosofía Pura en la Complutense (1977-1981). Con José Luís Brea y otros filósofos jóvenes de la época creó la revista Poros Dos. Trabajó como guionista en Radio Juventud. En 1983 formó el grupo Segunda Época del Hombre (experiencia musical y poética). Resultó elegido en el proyecto madrileño de la modernidad (y postmodernidad) La Luna, apareciendo en la Antología de Nuevos Narradores Cuentos Parabúlicos junto a Leopoldo María Panero, Javier Barquín y Fernando Márquez. Realizaba por esa época programas radiofónicos malditos como La Factoría y El Refugio Atómico (Radio Juventud y RCE). 

En 1987 recaló en Córdoba donde realizó programas en RNE como Al fondo hay sitio, de ámbito nacional, por donde pasaron personajes como Gimferrer, Brines, Claudio Rodriguez u Onetti. Aquí forja su obra poética que, a retazos, descubrimos en publicaciones como Versión celeste y Signos, ambas de Madrid, así como en las Antologías Homenaje a Pablo García Baena, Crátera de pintores y poetas, Poesía en la Bodega (col. Arca del Ateneo, 2003), Homenaje a Vicente Núñez (col. Arca del Ateneo, 2004). Mantiene inéditos los poemarios Estación Paraíso, A un dios desconocido y El libro de las bestias (espirituales). Como pintor-diseñador, cabe destacar la aparición de su obra en la revista Signos que dirige Leopoldo Alas.

Socio fundador del Ateneo de Córdoba, fue miembro de su junta directiva y portavoz de la misma en la década de los 90. Recibió la Fiambrera de Plata en 1992. Colaborador asiduo del Ateneo, organizó con Rafael Carlos Padilla, el 21 de septiembre de 1994 el memorable espectáculo en homenaje a Victor Jara y Pablo Neruda en el Gran Teatro.

Articulista en prensa, crítico literario, conductor y guionista de espacios radiofónicos, fue nombrado director de Radio Nacional de España en Córdoba en 1996, cargo en el que permaneció hasta 2006 en que fue trasladado a Madrid como subdirector en los servicios centrales de dicha cadena de emisoras. Durante un año ha dirigido la cultura en RNE. Por motivos personales, renuncia al cargo para regresar a Cordoba. Ese mismo año recibe la Medalla de Oro al Merito Penitenciario por su programa sobre carceles Libertad bajo palabra, emitido durante dos años en la radio publica -Radio 5TN-.

La editorial Calambur publico en 2006 su poemario Artaud en la India y Los ojos no están aquí en la colección Los conjurados de la editorial Polibea, 2012. 



SABES los últimos pasos que dar
Antes de alcanzar con tus ojos
El confín de la materia
De la luz y el deseo
De ser íntimo paisaje.
No hay más que horizonte
En la fugaz lejanía,
Y me pregunto qué alberga el mar
Al partir hacia lo invisible.
Qué nos devuelva amansado en su marea
Como la vida trae de pronto el olor
De una vieja lluvia, que nos hace distintos
Al saberse noche de los días.

(Los ojos no están aquí)





CANCIÓN BENGALÍ 

Los tigres, dijo el loco de la nieve, 
no son tigres del todo. 
En sus entrañas viven niños huérfanos. 
La diosa tigre los sueña como una madre 
dentro de ella, 
y los despierta de otros sueños, 
pues los pequeños siempre recuerdan 
cuando miraban las estrellas 
en una canción de cuna. 
Una canción difícil de olvidar 
cuando son tigres. 

(De Artaud en la India, 2005)





MEDIA TARDE 

Soy la luz verde del Ganges 
dice el verso de un renunciante que arde. 
Soy la luz del renunciante a media tarde. 
Al atardecer se suicida lo frágil. 
En los ojos de los dioses 
una muchacha distrae a los ascetas. 
El ajetreo sagrado de las vacas 
es un libro sin leer, 
un horizonte escurridizo 
entre sonrisas de jóvenes que envejecen. 

(De Artaud en la India, 2005)